lunes, 13 de febrero de 2012

amargos años de un estudiante

AMARGOS AÑOS DE UN ESTUDIANTE

JAIME ADUANA QUINTANA

PREFACIO
Cuando existe voluntad y amor en las manifestaciones del espíritu humano y esas demostraciones se vuelcan hacia sus semejantes, entonces hay plenitud y grandeza en el hombre. Sucede que en circunstancias especiales, la juventud que aun esta alejada de la realidad, llevada por el sensacionalismo temporal del libertinaje, no consideran los problemas del presente y el mañana en su vida diaria.
Cuantos jóvenes de nuestra sociedad dejan sus estudios, algunos a pesar de las grandes oportunidades que les brindan sus padres, desperdician su tiempo olvidando su progreso; otros por su situación económica;  y lamentablemente una verdad muy triste, por la influencia de algunos padres llenos de ignorancia que se dejan llevar por diversiones alejándose de la realidad.
La vida nos demuestra, que si colocamos nuestro esfuerzo y voluntad, podemos llegar a conseguir nuestras metas, es verdad que el desafió es grande y difícil pero no imposible, mas al contrario, sin dañar a nadie les recomiendo que no sigan soñando, algunos piensan que con el dinero se compra todo, aparentemente es verdad, pero no podrán comprar jamás la capacidad que logran los estudiantes concientes en sus estudios que se dedican con mucho sacrificio y esfuerzo.
Cultivemos las cosas positivas que nos sirvan en nuestra vida futura, teniendo en mente de alejarnos del alcoholismo, tabaco, etc., porque hacen un inmenso daño a nuestras familias y a la sociedad.
Debemos pensar que con el correr de los años tenemos que transmitir todo lo aprendido el día de hoy, la responsabilidad esta en nuestras manos para alejarnos del analfabetismo, pobreza, hambre, miseria, mortalidad infantil, injusticia social, etc.
Sin embargo, conozcamos la vida de un niño que nació en un hogar muy humilde, que a través de su esfuerzo y una lucha incansable en medio de todos los problemas de la sociedad, gracias a su sacrificio es un gran profesional, prestigioso medico cirujano que radico en Suecia junto a toda su familia, sin embargo, como padre de familia y profesional, no desestimo a las personas humildes, mas al contrario realizo colaboraciones a medida de sus posibilidades económicas.
Incansablemente les recomiendo estimados amigos, continúen estudiando, enfrenten todo lo que pueda oponerse en el camino de su progreso y que esta reflexión pueda ayudarles.

ATTE: EL AUTOR



Un camino bastante malo, lleno de grandes charcos de agua y una espesa neblina nos impedía distinguir el recorrido, a cada instante bajábamos de la movilidad para realizar una verificación del estado de la carretera que nos conducía a la cumbre cubierta de nieve, el frió congelaba nuestros cuerpos a pesar de que contábamos con la calefacción de la movilidad, constantemente las dificultades se nos presentaban, sin embargo el espíritu de valor de mi esposa Jovanna y mis cuatro hijos eran bastante alentadores.
Pasamos momentos duros durante el viaje al Centro Minero, el objetivo era para cumplir la promesa que hice con mis padres y hermanos que descansan en esas montañas. Finalmente, ya podía observar el campamento minero y en ese instante a mi familia les dije:
_ ¡ Si ¡ es el  campamento minero y testigo de lo sucedido hace muchos años-.

Así por varios minutos de viaje llegamos a nuestro objetivo hubo grandes cambios, viviendas en semiruinas, situaciones de vida bastante dolorosas de pobreza y miseria, la casa en la que vivimos mis padres y hermanos hace mucho tiempo ya no existía, nos dijeron que el rió se lo arrastro, así solo quedaron los recuerdos.
Tuvimos que ganar tiempo para retornar antes de que llegue la noche, apresuradamente nos dirigimos al cementerio donde mis padres y hermanos descansaban en paz junto a nuestros antepasados. Prácticamente había un cambio, pero la roca que marque seguía en el mismo lugar, ¡ Si! Fue el punto principal de guía para hallar las tumbas de mi familia. Enseguida limpiamos y colocamos las rosas y coronas de flores, cuando me fije mi reloj eran las 10:00 a.m.  y mi familia mantenía silencio. A pesar de los años que pasaron no los olvide a mis padres y hermanos, solo los recuerdos de sus sonrisas y sus palabras me venían a mis pensamientos.
Empecé a contarles de aquellos años que fueron épocas muy malas en la cosecha mis padres Don Cancio, y Doña Domitila, tomaron la decisión de abandonar el campo, así fue, días después emigramos al centro minero dejando la casa y los animales a uno de nuestros paisanos, el recorrido durante los dos días de camino junto a mis tres hermanos Marcelino, Maximiliano, Florencia y mis padres, fue muy duro, fuimos con la esperanza de mejorar nuestra situación económica  y mas que todo de dejar esa lacra del analfabetismo. Varios meses fueron muy difíciles por establecernos y acostumbrarnos a los cambios en las costumbres, pero sin duda llegaron mejores días. A pesar de todo en los ojos de mis padres se reflejaba la felicidad por la oportunidad que se nos presento, además ya pudimos asistir a una escuela.
En cambio mi padre no tubo la oportunidad de asistir a una escuela en su niñez y juventud, trabajo para los patrones hacendados latifundistas quienes se oponían que los humildes campesinos aprendan a leer y a escribir por el miedo de que puedan progresar en sus conocimientos y revelarse en busca de su liberación.
Mi padre y muchos otros campesinos pasaron persecuciones y castigos durante su preparación y aprendizaje en la lectura y escritura.
Sin embargo todos sus conocimientos nos transmitió mediante sus consejos como un buen padre, por su humildad y timidez no se presento a la Gerencia del Centro Minero para realizar su solicitud como trabajador minero en la Empresa, decidió trabajar en forma independiente.
Fui el hijo mayor, mi nombre es Teodoro, siempre he sido de constitución delgada, desde mi corta edad fui bastante maduro y responsable de mis actos. Podía entender a mis padres por la situación en la que nos hallábamos dentro la pobreza y la miseria.
Todos los días por las mañanas veía a mi padre levantarse muy temprano y luego marcharse al trabajo, su regreso era a menudo pasado la media noche, trabajaba de relavero, era bastante agotador y sacrificado, por esto nació en mi un resentimiento por la injusticia, la desigualdad de los pobres en esta vida.
Un día desagradable mi familia tuvo una mala noticia, mi padre sufrió un accidente de trabajo, tenia la pierna fracturada por el golpe que recibió en un deslizamiento de una pared que por fortuna no lo sepulto la carga que fue sobre su cuerpo, pasaron los meses y mi padre seguía en cama, mis hermanos bastante pequeños comenzaron a sentir hambre, no entendían lo que pasaba y lloraban pidiendo:
_ Mamita, ¿hay pancito?, ¡tengo hambre! -.

No había ni un pedazo de pan para darles, las ollas llenas de aire, por otra parte el invierno se acercaba, tan grande fue la preocupación de mi madre que una noche decidió robar gallinas de mis vecinos, en medio del llanto mirando el cielo dijo:

_ Dios mío, perdóname, lo que hago es por mis hijos que no tienen nada de comer, ¡se me mueren de hambre...!

Las horas se nos hicieron días, los días meses, fue insoportable, dormíamos con los estómagos vacíos, no se podía vivir en medio de esa pobreza, así llego la noche de navidad, con toda amargura vi como los niños esperaban ansiosos de recibir por lo menos un pedazo de pan y sentirse por lo menos ese día feliz, pero las cosas eran diferentes, los niños temblaban de frió, hambre, miseria, lagrimas......., apretando los puños golpeaba el suelo con un resentimiento a esta sociedad burguesa y esclavizadora de los humildes, grite y grite, “¿ Hasta cuando vamos a vivir a si los pobres......?”, muy pocos son los niños privilegiados para ser felices en esta sociedad, ellos eran los hijos de los políticos eternos saqueadores, subastadores, opresores, asesinos de nuestra patria, mientras miles y miles de niños en el campo, en las minas, y en las ciudades tenían la cara de tristeza, ¡oh! Como a mis hermanos les caían las lagrimas de sus ojos.
Sin embargo, lo que me quedaba como hermano mayor era hacerles comprender nuestra situación, de pronto me acerque y les explique:

_ ¡No tengan pena,...! ¡algún día seré un medico! Y les prometo que también les comprare juguetes... ¡oh!.

Suspire en ese momento y me pregunte: “¿lograre hacer realidad la promesa que les hice a mis hermanos?”
¡Si!, estaba seguro que seria difícil pero no imposible, me respondí: “ ¡lo lograría...!”
apenas tenia doce años, pensaba detenidamente: “ ¡Si!, puedo hacer realidad con sacrificio y voluntad de mi parte ¡voy a lograrlo!”
los meses pasaron así, mi padre comenzó a mejorar y volvió a trabajar, nuestra situación mejoro poco a poco, mi familia se encontraba muy contenta nuevamente.
Tome la decisión de distribuir mi tiempo, por las mañanas mis clases, en las tardes ayudar a mi padre en el trabajo y por ultimo en las noches la dedicación a mis estudios, esa fue mi primera experiencia con responsabilidad de niño.
Pasaron los años, llegue a cumplir mis 17 años, la vida y el sufrimiento me habían enseñado mucho a saber valorar la realidad, mi padre siempre decía: “Los años te enseñaran hijo, la vida es muy dura, para eso uno debe estar preparado para poder enfrentar”
A pesar de todo me sentía muy satisfecho, muchas personas valoraban mi responsabilidad, prácticamente me hacían sentir muy feliz, además, me faltaba el próximo año venidero para poder concluir mis estudios de secundaria, pasaron los días y recuerdo el mes de agosto, día de la Independencia de la Republica de Bolivia, había sido elegido abanderado de mi Colegio, por las destacadas notas que tenia, pero me sentí preocupado por no contar con calzados, ni traje oscuro, era bastante difícil poder comprar, no estaban en posibilidades mis padres, sin embargo todo esto hice conocer a la Dirección:

_Profesor, tenemos problemas económicos en mi familia, por esta razón no puedo participar en el desfile como abanderado - .
Pero no entendido el Director, estaba presionado por los profesores:

_Teodoro, usted es el mejor del Colegio por su sacrificio....., ¡demuéstralo hijo! -.

No me quedo otra alternativa....., tenia que participar en el desfile cívico.
El 5 de agosto por la mañana, salí de mi casa con rumbo a mi colegio, con los calzados de mi padre que eran grandes y un saco negro viejo y pequeño que no podía estirar mis brazos, un pantalón bien ancho que me presto uno de mis vecinos. Al llegar a mi Colegio note que algunos de mis compañeros al observarme se reían a carcajadas, unos me decían:

_ ¿Estas loco.....?, no puedes entrar en estas condiciones-.
_ ¡Esto es ridículo para el Colegio....!

En ese momento, no pude contener mis lagrimas, con un resentimiento pase al frente de todos mis compañeros y profesores, entonces en voz alta les dije:

_Perdonen, no tengo la culpa de nacer en la pobreza....., pero así, algún día seré algo en la vida ¡ con mi sacrificio y esfuerzo!..... ¡no demostrare desprecio; al contrario los apoyare a mis compañeros.....!-.

Las lagrimas me caían y se me hizo un nudo en la garganta, no pude hablar mas, las piernas me temblaban. Todos en ese momento guardaron silencio, era algo increíble, no podía creer que con unas cuantas palabras había dejado a todos en silencio por varios segundos.
Después de todo....., recibí abrazos y felicitaciones por parte de mis compañeros mas allegados que también eran hijos de trabajadores mineros, mis otros compañeros de curso eran hijos de empleados, frente a esto mi padre siempre me enseño que: “Nunca, uno debe sentirse al lado de un rico”.
A pesar de todo lo que paso, llego el momento de pasar por el altar Patrio, en ese momento, las lagrimas rodaron por mis mejillas, mucha gente me aplaudía, algunos gritaban:

_ ¡Sigue hijo!, demuestra a esa gente que esta al frente, sirvientes criollos del gobierno hambreador, que los pobres podemos superarnos, ¡ adelante hijos de los trabajadores! -.

Fue una experiencia maravillosa, me sentí muy alentado, ¡ valió la pena participar!.
Varios meses después, comenzaba un nuevo año, no podía creer, me tocaba el ultimo curso de Colegio, por otra parte me sentía triste por la situación critica que estábamos pasando toda mi familia, mi padre trabajaba menos cada día que pasaba por su edad avanzada, tenia que ayudarlo, mi ropa de trabajo era: unas botas de agua bastante grandes y viejas, un saco grande que me llegaba bajo las rodillas y un casco de minero que estaba cosido su rajadura, trabajábamos hora tras hora, pasaron las semanas y un día, que me trae recuerdos malos, mi padre se enfermo, sentía dolores en la espalda, escupía sangre, mi madre no podía hacer nada, no contábamos con dinero, solo nos quedaba hacerle reposar en la cama.
¡Que momentos mas ingratos de mi vida!, llenos de tristeza, miseria, tenia la cabeza llena de amargura, los pocos alimentos que teníamos se nos terminaba y no podíamos quedarnos así, mi madre se puso a trabajar de palliri, yo tuve que ocupar el lugar de mi padre y así llevar el pan del día para mis hermanos.
Cada noche se me hacia mas difícil por la inexperiencia del trabajo, así tuve que soportar además,  veía en el rostro de mi madre mucha preocupación, sus ojos brillaban como si fuesen las estrellas, con la ropa empapada de barro el frió la hacia temblar como si fuese una niña, los problemas de mi familia, el estudio, ¡oh! Tenia la mente confundida, hasta me venia a mi pensamiento de viajar al chapare, mucha gente comentaba que por esos lados se ganaban buenos billetes, pero eran trabajos que no estaban permitidos por las Leyes del Estado y además se corría mucho riesgo para obtenerlos, pero con la madures que caracterizaba me puse a pensar en la realidad, caso por caso los problemas, hasta que saque una conclusión muy coherente, pase lo que pase debía seguir mis estudios, era lo mas importante de esa manera seguir adelante para poder ayudar a mis padres y hermanos, luego caí como si alguien me hubiese empujado al suelo, estaba de rodillas mirando el cielo y de pronto, recuerdo bien que dije:

“ Padre Celestial, quiero que me perdones si hice algo malo, en esta oportunidad quiero pedirte que me bendigas y me ilumines en mis estudios, si ¿ a quien mas puedo pedir esta ayuda?, si solo te tengo a ti Padre, si tengo que llegar a ser algo en la vida lo seré, pero si tengo que ser pobre lo seré con todo corazón, pero te insinuó cuando deje de existir en la vida, déjame entrar en el paraíso de la felicidad, todo esto lo dejo en tus manos Padre”-.

A pesar de los días de sufrimiento que pasábamos, llegaron mis exámenes finales, tenia que disponer mi tiempo en mis estudios, mi objetivo era aprobar el curso de manera que pueda participar en la promoción, tenia la certeza de que no defraudaría a mis padres, en el fondo llevaba el pensamiento constante de ser algo en la vida, me prometí conseguir mi objetivo. Una ves que concluí mis exámenes estaba muy seguro que había aprobado, pero tenia un  “pero”, quería ver la libreta de calificaciones, cuando llego el momento de la entrega de las libretas, todos muy ansiosos y preocupados caminábamos por el patio del Colegio, unos conversando, otros muy pensativos, sin embargo yo tenia la conciencia tranquila.
De pronto empezamos a conversar y nos preguntamos que carrera escogimos para estudiar, algunos de mis compañeros indicaban que se marcharían a estudiar a la ciudad, así cada uno daba a conocer sus metas de estudio, llego mi turno y me preguntaron:

_ ¿ Que estudiaras Teodoro?

Con toda humildad les respondí:

_Medicina-.

Con miradas burlonas me dijeron:

_Esa carrera es para ricos, además uno tiene que estar bien presentable, de lo contrario los rechazan-.

Si, me dejaron muy pensativo, la verdad es que nunca tuve la oportunidad de conocer la ciudad, tampoco mis padres y les comente lo que siempre pensé:

_A una persona no se le puede valorar por su envoltura lujosa, por el contrario, se le debe valorar por su personalidad y su sabiduría-.

Algunos de mis compañeros de curso se me rieron, indicando:

_Teodoro, con el dinero se puede comprar y conseguir todo lo que uno quiere, or lo tanto el que tiene dinero vale mucho-.

Había que explicarles por que no llegaban a comprender:

_Amigos quiero que comprendan y dejen de ser soñadores, es cierto, algunas cosa se pueden comprar, pero no asi la vida, sabiduría, un lugar en el paraíso-.

Se quedaron pensativos y algunos dijeron:

_Es verdad-.

De pronto en medio de esta conversación, nos llamaron a todos para la entrega de las libretas de calificaciones, recogimos de acuerdo a la lista, el profesor me llamo:

_Teodoro-.

Con una voz chillona conteste:

_presente-.

Corrí por la libreta, lo primero que me interesaba era ver el “si” o “no” estaba con un circulo encerrado:

_ ¡Si!, ¡ aprobé! ¡ aprobé!-.

salte gritando, jamás me había sentido tan contento, lleno de alegría, era el primer peldaño que subí, si, mi segundo peldaño era la Universidad, luego corrí como un loco a mi casa gritando:

_Aprobé!, ¡aprobé!-.

también fue una gran alegría para mis padres, mi padre me dijo:

_Hijo lo único que en este momento podemos darte es un abrazo, por que recibimos una gran alegría toda la familia, “ojala que algún día seas algo mejor y que se termine en mi de ser un pobre trabajador”, ¡ tu y tus hermanos tienen que ser algo mejor que tu padre! -.

Recuerdo que mi madre compro una gallina para el día de mi promoción con el dinero que se había ahorrado varios meses, justamente ese día nos servimos toda mi familia, muy feliz mi padre hizo tocar la radio pequeña y viejecita, conversamos toda mi familia y en ese momento mi padre me pregunto:

_¿Hijo que piensas estudiar? -.

Con toda sinceridad le respondí:

_Papa, me gusta la carrera de medicina......sin embargo lo que me preocupa es el dinero...., papi, la graduación es el día viernes......-.

Cuando llegamos al punto de la entrega de los certificados de graduación, mis padres se miraron y bajaron la cabeza muy notorio, silenciosos, muy pensativos, yo también me puse a pensar, no tenia un traje para la graduación, días anteriores vi a mis compañeros de curso hacerse coser trajes en las sastrerías y también pusieron las cuotas para realizar un baile de despedida de la promoción, hasta ese momento no puse ni un billete, ¿ Cual era la razón?, no contaba con dinero. Así pasaron los días y llego el momento de la graduación, se veía elegancia y sonrisas en mis compañeros junto a sus padres y familiares.
En nuestro Colegio existía desigualdad, diferencia de estratos sociales que habían sido traídos por los españoles y transmitidos a generaciones, si, algunas personas se olvidaron de su verdadero estrato social, de sus propias raíces ancestrales y orígenes de nuestros antepasados, las costumbres, al tener relaciones con personas que disponen de ingresos mayores para sus necesidades y satisfacciones, siempre los hijos de los empleados nos insultaban:

_ ¿Estos trapientos, saldrán profesionales?, ¡Si solo sirven para trabajos duros de animales! -.

Siempre nos colocaban a un segundo plano , el día de la graduación nos colocaron a la cola por estar mal vestidos y por tener la piel oscura la mayoría, ¡como si la piel fuese lo mejor!, tal vez, porque no conocen la realidad de la vida, ¿acaso no saben que existen en el mundo de piel oscura médicos, artistas, intelectuales.....?.
Bueno nosotros dejamos todos esos desprecios y pensaba:  _ “ ¡nunca sean pobres!”.....¿No saben que el dinero es temporal, ¡todo tiene su fin!? -.

De pronto empezó el acto de promoción entraron cada uno con sus padres, nosotros fuimos los últimos en ingresar, pero con una voluntad grande de seguir hacia delante, era lo mas importante para cada uno de nosotros.
Después del acto nos indicaron que toda la promoción tenia que estar presente, mas los familiares en el baile, no importaba las cuotas que entregaron, muy felices fuimos al local.
Cuando llegamos, al ingresar vimos varias mesas, cada alumno con su familia tenia que acomodarse en una mesa, posteriormente empezó a tocar la música y observe mesa por mesa de los copetudos como se les decía, estaban llenas de cerveza, comida, en cambio las mesas de las personas humildes, ¡estaban llenas de aire!, ha sido bastante amargo, especialmente para mi persona, invadió a mi alma la tristeza, empecé a beber alcohol con mis compañeros mas allegados de la promoción, mis padres estaban ebrios y de la misma manera sentí que todo se movía, baile morenada junto a mis amigos y nos hicimos la promesa de seguir estudiando y que un día no muy lejano volveríamos a encontrarnos, fue muy especial esa noche, comentamos de todo, incluso de política, todos mis amigos pensaban igual, tenían una tendencia izquierdista revolucionaria de algunos sus padres eran dirigentes mineros, por eso dijimos:

_En la universidad vamos a ser dirigentes Universitarios, así vamos a poder luchar junto a nuestro pueblo explotado, buscaremos igualdad, sin pobres ni ricos, es lo que necesita nuestro pueblo -.

Comenzamos a gritar:

_ ¡Mueran los políticos burgueses criollos sirvientes del imperialismo! –

_ ¡Viva Bolivia libre!

_ ¡Viva Cuba libre!

_ ¡Muera el Imperialismo del Norte!

Termino en una borrachera, con discusiones la promoción.
Días después hicimos los tramites para obtener el titulo de bachiller ya que es uno de los requisitos para el ingreso a la Universidad, sin embargo nosotros los varones necesariamente teníamos que prestar el servicio militar obligatorio, que también es requisito, pasaron los días hasta que salieron los anuncios de reclutamiento para jóvenes en edad militar, era el momento de alejarme de mi familia durante un año, no sabia donde me destinarían en mi servicio militar, como también presentía que me sacarían inhábil por el problema de mi vista.
Un lunes de los primeros días de un nuevo año viajamos con un grupo de compañeros, nuestras madres nos despidieron con lagrimas, no podíamos hacer nada, debíamos cumplir con nuestro deber con la Patria. Durante el viaje en la movilidad algunos de mis compañeros reían, otros con el rostro lleno de tristeza porque dejaban a sus padres y hermanos incluso muchos a sus enamoradas, cuando llegamos a la ciudad de Oruro, lo primero que tomamos fue una movilidad rumbo al cuartel Camacho.
Done observe a muchos jóvenes de diferentes lugares del territorio, hicimos fila y mas o menos a las 15:00 de la tarde estábamos ingresando por la puerta principal del cuartel, con temor escuchando los gritos que hacían los oficiales a los soldados:

_ ¡Al plantón...... carajos......! -.

Sin duda no estábamos acostumbrados a esa clase de vida y lenguaje, primeramente nos hicieron la revisión medica, mis compañeros fueron aceptados, pero cuando llego mi turno me indicaron:

_ Mono , no estas apto para el ejercito.... pepa, dos tres -.

Mi problema era por tener la vista en malas condiciones, a los pocos minutos salí del cuartel, con un certificado medico que indicaba que no estaba apto para el servicio militar, solo tuve que pensar en hacer el tramite de la libreta blanca, muy pensativo abandone la ciudad, por la noche ya estaba de vuelta, agarrando la maleta de madera que mi padre me lo compro, todo eso parecía un sueño, en ese instante pensaba: “Es una suerte porque no perderé un año en el ejercito y lo ganare en mis estudios universitarios”.
Nuevamente de retorno al centro minero, fue un viaje muy agotador, horas después llegue a mi casa bastante nervioso toque la puerta, ¡oh!, mi hermano menor Maximiliano abrió la puerta, me miro sin decirme ni una palabra corrió gritando:

_ ¡Mami , mami!, mi hermano Teodoro esta aquí.... -.

Mis padres muy preocupados salieron y me preguntaron:

_ ¿ Que paso Teodoro?

Les comente todo lo acontecido, en la conversación mi padre me recomendó que estudie en la ciudad de La Paz, hablamos como viajaremos y donde podíamos conseguir un cuarto y cuanto de dinero se necesitaría, todo eso fue una conversación maravillosa pero lo mas importante era conseguir el dinero, por eso mis padres tomaron la decisión:

_ Hijo venderemos las dos vacas que tenemos en nuestro pueblo, es la única forma de contar con dinero, de lo contrario, ¿ quine nos prestaría? -.

Al día siguiente por la mañana, mi padre viajo a nuestro pueblo con la esperanza de traer buenas noticias para toda mi familia lo despedimos bastante alegres, asimismo, me encontré con dos compañeros de curso y me comentaron:

_ Hola Teodoro, ¿ que paso? No te aceptaron en el ejercito -.

Con alegría y un abrazo fuerte les respondí:

_ ¡Que tal Pepe!, ¡Hola Rene!, si, fui rechazado -.

En medio de la conversación Pepe me hizo conocer:

_ De la misma manera, fuimos rechazados, ¡bueno! Lo que nos queda es seguir luchando en la vida para superarnos -.

Fue una conversación corta y una despedida de amigos, por la tarde Pepe y Rene se ausentaban a la ciudad para inscribirse en la Facultad de Ingeniería, quedamos en encontrarnos todos los amigos en las fiestas de fin de año.
Después que paso una semana les vi a mis compañeras de curso, se marchaban a diferentes lugares a continuar sus estudios superiores, una mayoría contaba con posibilidades económicas, muchos de nosotros nos quedamos con la esperanza de que un día no muy lejano podíamos estar así, “ lo ultimo que se puede perder es la esperanza”.
Solo nos quedo esperar, algunos compañeros perdieron su esperanza para estudiar y empezaron a trabajar en la mina, me puse a pensar en todos los problemas, pero fui muy fuerte en mis metas que hacia, empecé a repasar mis cuadernos con la seguridad de que mi Padre llegaría con dinero para mis estudios, así pasaron tres días mas y cerca al medio día llego mi Padre muy alegre, lo primero que nos comento:

_ ¡Domitila!, ¡Hijos!, con bastante suerte vendí las vacas, ahora ¡Teodoro va a poder estudiar....! -.

Por lo tanto, tenia que prepararme para el viaje y realizar mis estudios en la ciudad de La Paz, fue una gran alegría para toda mi familia, muy contento empecé a empaquetar las cosas que me servirían para el estudio, dos días después, estábamos preparados para el viaje, llego la hora para despedirme de mi madre y mis hermanos, les di una recomendación a mis hermanos para que no descuiden sus estudios..., luego efectuamos el viaje con mi padre rumbo a la Ciudad de La Paz.
Trataba de imaginar la ciudad, donde tenia que adaptarme a una nueva forma de vida, según me comentaron era diferente al centro minero, ¿Cómo seria mi suerte en el estudio?, me preguntaba. ¿En realidad llegaría a terminar mis estudios de Medicina, la carrera de mi vocación?, con los tropiezos que tenia que enfrentar mas que todo lo económico.  Decidí confiar y tener mas Fe en nuestro Padre Celestial, porque sabia que ilumina el camino de nuestras vidas. En todo el trayecto del camino, le vi a mi padre muy preocupado, nervioso, lo que sentía era de comprender, nunca antes conocimos la ciudad, era nuestro primer viaje, cuando llegamos quedamos ¡ bien admirados!.
Los edificios, los automóviles, parecían hormigas, las calles bien anchas, limpias y había mucho movimiento de personas, todos muy apresurados, una vez que llegamos a nuestro destino bajamos y lo primero que hicimos era mirar calle arriba, calle abajo, no conocíamos el lugar, nos sentimos extraños con nuestra característica de humildad, preguntamos a varias personas:

_ ¿Señor, disculpe, donde puedo encontrar un alojamiento? -.

Así encontramos un alojamiento, donde por las noches mucha gente de recursos escasos dormían allí, en un cuarto grande estaban colocados colchones de paja y tuve la curiosidad de contar, exactamente eran ¡treinta colchones medianos!
Después dejamos dos frazadas y cuatro cajones y nos dirigimos inmediatamente a prestarnos un periódico para buscar cuartos en alquiler, eran bastante costosos y además pedían una persona como garante, las alegrías se nos iban al suelo. Pero, por una gran suerte mi padre se encontró con un viejo amigo, juntos estuvieron en el ejercito, se abrazaron y su amigo dijo:

_ ¡ De tanto tiempo Timo, nos estamos encontrando!

Respondió mi padre.

_ ¡Nunca imagine verte otra vez! -.

Me presento a su amigo y hablaron apresuradamente, hasta que mi padre le pregunto:

_ Timo, estoy buscando un cuarto pequeño en alquiler, es para mi hijo, se viene a estudiar a la Universidad, si dispones, por favor ayúdame -.

Con una respuesta muy amigable le contesto:

_ ¡Porque no Cancio, eres mi amigo.....!

en ese momento al escuchar la respuesta de don Timo me sentí  muy feliz por el cuarto conseguido y silenciosamente dije: “!Gracias, Padre Celestial!, ¡Conseguimos!, se que siempre estas en nuestro lado y te agradezco Señor”.
En medio de mi oración escuche:

_ ¿Vamos Cancio a ver el cuartito?

Mi Padre muy complacido acepto, estaba en la dirección del Alto de La Paz lo llamaban “Alto Tejar”, poco después llegamos, era una casa humilde, no contaba con agua, luz y otras necesidades prioritarias, pero estaba acostumbrado a vivir así, solo me preocupo la luz para estudiar, aceptamos muy complacidos, el alquiler estaba de acuerdo a nuestras posibilidades, le agradecimos:

_ Don Timo, gracias por ayudarnos.....-.

con unas palabras de todo corazón don Timo nos replico:

_ No se preocupen, para eso somos los amigos -.

Fuimos a recoger las cosas del alojamiento, por la tarde arreglamos el cuarto, tenia una ventana muy pequeña, el piso de tierra y el techo de paja, después de ordenar el cuarto salimos a cenar a un mercado, en el trayecto observamos las calles, todo lo que se nos presentaba. Por la noche descansamos con el propósito de conocer la Universidad al día siguiente.
Así amaneció, muy temprano bajamos caminando hacia el centro de la ciudad y preguntando llegamos a la Universidad, quedamos admirados mirando de arriba hacia abajo, era ¡un edificio de varios pisos!, mi padre se quedo callado, sorprendido, después de observar por varios minutos, preguntamos donde quedaba la Facultad de Medicina, nos indicaron y posteriormente nos dirigimos, al llegar realice mi inscripción, el encargado de las inscripciones me indico que era el ultimo día para recibir alumnos nuevos, porque ya se había cumplido la ampliación de las inscripciones para la carrera, ¡llegamos a tiempo!.
Había un aviso colocado en una de las vitrinas de la facultad que decía que las clases para los alumnos nuevos empezarían el día lunes, solo faltaban siete días y muy  felices con mi padre subimos a nuestro cuarto, las horas habían pasado apresuradamente, eran las cuatro de la tarde mi padre tenia que retornar al centro minero, nuevamente me llene de tristeza, el dinero que me entrego para mis gastos de alimentación, material de escritorio, era bastante limitado, me dijo:

_ Hijo, el resto de algunas cosas que vas a necesitar te enviare directo con las movilidades -.

Muy penoso respondí :

_ Esta bien papa, estaré esperando -.
Sin perder tiempo nos dirigimos ambos en dirección de la movilidad, caminamos pensativos, hablamos muy poco hasta que llegamos, apresuradamente con un abrazo fuerte me despedí de mi padre, me recomendó que debía tener mucho cuidado y que no descuidara mis estudios ya que estaba gastando dinero quitando el pan de mis hermanos.
El motor de la movilidad empezó a sonar, ligeramente mi padre subió y tuve que aceptar, le vi marcharse, se alejo poco a poco y una mano por la ventana me decía adiós mientras se alejaba, me quede solo en ese lugar, sin amigos, sin familia.
La tristeza y la soledad eran mis compañeras, lo único que me quedaba..... era luchar por mi superación, porque sabia que me serviría en el futuro, así empecé mi nueva vida en la ciudad, camine buscando cartones por las calles porque los necesitaba para tenderlos en el suelo de cama, por las noches descansaba muy pensativo y preocupado en medio de la oscuridad. Así mismo ya había comprado de la oscuridad. Así mismo ya había comprado de la tienda de kerosén, que servia para el uso del anafre y el mechero para que me ilumine durante las noches, también empapele la pared con periódicos e hice algunos arreglos que necesitaba mi cuarto, después de unos días mi madre me envió las cosas que necesitaba con una carta que hizo escribir con mis hermanos, me recomendaba que estudie y me cuide por las noches y también recibí saludos de parte de mis padres y hermanos que estaban muy alegres por mi decisión.
Empezaba a salir todo bien, contaba con lo mas necesario, así espere el día lunes, mi primer día de asistencia a la Universidad, muy temprano prepare mi desayuno, me aliste antes de salir me sentía nervioso, entonces le pedí a mi Padre Celestial para que me vaya bien y me cuide de todos los peligros, fui caminando apresuradamente hacia la Facultad de Medicina cuando llegue vi una aglomeración de estudiantes frente a unas vitrinas con listas, para verificar en que paralelo nos correspondía, fue difícil preguntar, nadie quería hablarme, sin embargo el aula que me correspondía estaba lleno de alumnos nuevos, me dirigí tímidamente hacia la ultima fila de los asientos..... no tenia amigos, en silencio observe a todos, escuche un poco lo que conversaban, algunos comentaban que eran estudiantes de colegios particulares y decían que no podían tener amigos de condiciones bajas. Mientras tanto recordaba las palabras de mi padre que me decía: “Nunca te quedes chico frente a una persona que tenga dinero”.
Algunos estaban bien vestidos, otros de manera sencilla, de pronto se acerco un compañero y me dijo:

_ Hola, soy Jimmy -.

Le extendí mi mano con bastante alegría, era mi primer amigo:
_ Hola Jimmy, mi nombre es Teodoro-.
Era bastante amable, tenia ideas revolucionarias, coincidimos en nuestros pensamientos, venia del centro minero Pulacayo, me sentí feliz de contar con un amigo que me agradaba, empezamos a conversar de todo y poco a poco se nos acercaron varios compañeros por la popularidad que mostramos hacia ellos, ¡ya tenia varios amigos, ya no estaba solo!. Aprendí que no solamente en lugares pequeños habían personas que se creían mas que otros, existía en todas partes y mas en lugares grandes, comprendía la vida de la ciudad cada día mas y mas, las cosas buenas y malas, el odio y el amor, la desigualdad entre ricos y pobres, estos temas también analizábamos en grupo hasta sacar conclusiones de que tenia la razón. No descuidábamos nuestros estudios, cada día que pasaba las tareas eran mas y mas, nuestro tiempo era bastante limitado para todo, estudiaba hasta altas horas de la noche, todo eso les escribía a mi familia y también ya tenia varios amigos en especial Jimmy.
Mi padre siempre me mandaba cada mes encomienda surtida como: carne, pan, arroz, etc. Que me servían para preparar mis alimentos, además algo de material de estudio que me servia mucho, por las mañanas me levantaba a las 5:00 a.m. para alcanzar a preparar mi almuerzo y posteriormente a las 7:30 a.m. salía a la Universidad a pasar clases, muchas veces al medio día no tenia tiempo para poder subir a mi cuarto, por mis clases o trabajos prácticos, necesariamente me quedaba junto con mis compañeros y compartíamos de nuestro almuerzo que era: un pan y un plátano, por las noches llegaba a mi cuarto, me servia el alimento que había preparado por la mañana y posteriormente estudiaba, esto repetía constantemente, el tiempo era lo mas precioso, no podía perder ni un minuto, estudiaba mis lecciones junto a mi anafre bombeando a cada instante y así mismo preparando algo para cenar, cada día que pasaba me veía mas delgado por falta de alimentos, la barba me crecía, en cuanto a mi rendimiento en la Universidad no había por que quejarse.
Un día mi curso se reunió con los dirigentes del Centro de Estudiantes, nos recomendaron que debíamos organizar nuestra directiva, porque las elecciones Facultativas estaban próximas, así ese mismo día se designo a los representantes del curso, dimos ternas para la elección, de pronto alguien indico mi nombre y me tomaron en cuenta, tras la votación salí como Presidente de curso, así continuamos hasta completar la directiva, a partir de entonces tuve que aprender a estar frente a mis compañeros para dirigir cualquier reunión que se presentaba, faltaban dos semanas para las elecciones y no sabia que mi amigo Jimmy pertenecía a las filas de un frente político Universitario, me sorprendí cuando me invito a su reunión, acepte para poder aprender los discursos de todos los miembros de ese frente.
¡La oratoria era increíble!, todos tenían una preparación formidable, Jimmy estaba junto a mi de pronto se paro y dio un discurso que me impresiono, entonces decidí pertenecer al frente, por principios ideológicos de luchar contra la pobreza, desocupación, hambre, y explotación, desde entonces ya era miembro y por otro lado tenia dos responsabilidades, uno mis estudios y el segundo capacitarme a través de libros.
Muchas veces nos visitaron dirigentes políticos, con formación intelectual bastante amplia para capacitarnos con temas actuales.
Después de varios días llegaron las elecciones, en una de las listas figuraba mi nombre como secretario vocal, todos mis compañeros se quedaron sorprendidos por mi participación en las elecciones facultativas, hasta que paso las elecciones y fue el triunfo de nuestro frente Universitario, esa noche todos festejamos en el Centro de Estudiantes, a partir de entonces fui bastante conocido por los estudiantes y docentes, ese fue mi segundo paso en las actividades de dirigente.
De ninguna manera con esa participación deje mis deberes del estudio, así pasaron los meses hasta que llego la conclusión del primer año ¡ que ya tenia vencido!, fue una gran alegría también para mi familia, en las vacaciones regresamos a nuestros hogares los estudiantes del interior, un día antes de despedirnos con Jimmy quedamos en vernos el siguiente año entrante, al comentar que nos tocaba el segundo curso Jimmy me dijo:

_ Teodoro no te descuides de leer los libros de política y estar al día escuchando el informativo, para estar bien preparado el próximo año -.

Fue un amigo verdadero, que siempre se preocupa por mi superación y por eso le conteste:

_ No te preocupes Jimmy, estaré leyendo todos los días, estoy muy interesado en aprender mas y mas de la política, para no dejarme engañar con los pobres payasos tristes politiqueros sucios, corruptos, traidores a nuestro pueblo Boliviano-.

Una vez me despedí de Jimmy, fui a mi cuarto a prepararme para reunirme con mi familia, viaje esa misma tarde. Muy cansado llegue después de varias horas, al bajar de la movilidad me encontré con varios amigos y comentamos sobre nuestros estudios:

_ Hola Teodoro, que tal el viaje....-.

A pesar del cansancio que tenia, pienso que paro los buenos amigos no debe existir en ese momento ninguna clase de excusas de cansancios y les salude:

_ Que tal Severo, Hola Mateo, Hola Joselito..... ¿Cómo están?-.

Unos contentos porque aprobaron y algunos con la moral bastante baja por haber perdido el curso, pero me llamo mas la atención de aquellos compañeros de la promoción que pertenecían al grupo de los hijos de empleados, en su mayoría habían perdido el curso y otros abandonaron el estudio diciendo que buscarían otra carrera, por mi parte me sentí bastante alegre de los amigos que tenia,  porque no defraudaron a sus Padres. Fue una sorpresa mi llegada para toda mi familia aun no me esperaban me recibieron con abrazos y les comente:

_ Aprobé el curso, papa-.

En los rostros de mis padres se iluminaba la felicidad por la noticia recibida y me contestaron:

_ ¡Que alegría! Hijo-.

En el tiempo de mis vacaciones de estudio, aproveche para ayudarle a mi padre en su trabajo durante el día y la noche, allí conversábamos y me decía que se sentía muy orgulloso porque me fue bastante bien en la Universidad, así trabajábamos a pesar de que la lluvia estaba bastante fuerte, si bajo la tormenta dentro el rió, aunque el agua arrastraba bastante piedra, pero aun así teníamos que meternos hasta las rodillas para poder lavar el mineral, las horas se hacían largas, no podían pasar ligeramente, todos los días llegábamos a la media noche bastante mojados y congelados, mi madre nos esperaba con café, ese modo de vivir me hacia sentir mal, ¿cómo se sacrificaba mi padre, en esos trabajos tan fuertes y ganaba así el pan de cada día?.
Me gustaba observar a mis hermanitos dormidos como angelitos, ellos no se daban cuenta de la vida amarga de nuestro hogar, lo único que me quedaba para poder salir de esa miseria era seguir estudiando con toda mis fuerzas. Pasaron los días, solo faltaba una semana para la navidad, otra llegada de tristeza para mi familia, porque “la navidad es para quienes tienen dinero y no para los pobres”.
Durante esa semana, la gente que tenia dinero se alistaba para pasar bien, realizando sus compras, el 24 por la noche pasaban una feliz navidad, lleno de alegría con regalos, abrazos y besos, mientras tanto nosotros observábamos por la ventana como caía la nieve muy espesa, los copos grandes y las luces que se apagaban y prendían en los árboles y las ventanas, mientras que generalmente las familias de recursos bajos escuchábamos música por la radio, mi madre preparaba un te con buñuelos para servirnos toda mi familia y darnos un abrazo, así  pasaba otro año mas.
Al día siguiente por la mañana el trabajo como de costumbre, a cambio el pago miserable y esto significa limitarnos de muchas necesidades.
Llego el día de regresar para proseguir con mis estudios tenia que preparar mi viaje, empaque mis cosas hasta medio día, después del almuerzo me despedí de mis padres y hermanos en medio de la tristeza, luego me dirigí rumbo a La Paz muy preocupado nuevamente por dejar a toda mi familia, todo el camino fui muy pensativo recordando los momentos de felicidad y tristeza, así por la noche llegue a mi destino muy agotado y directamente con la intención de descansar, pero tocaron la puerta, fui a ver y era el amigo de mi padre, Don Timo junto a su esposa Doña Felipa, me pregunto:

_ Joven Teodoro, ¿a que hora llegaste?-.

ambas personas muy humildes pero con un corazón grande, ellos merecían todo y les respondí:

_ ¿Cómo esta Doña Felipa? Que tenga un prospero año nuevo....!oh! Don Timo le deseo un mejor año...., hace una media hora llegue-.

Tuvimos una conversación donde les hice conocer como pase mis vacaciones, al momento de retirarse me recomendaron:

_ Joven Teodoro se va a recoger temprano, la zona es muy peligrosa -.

Una recomendación muy saludable, y les conteste:

_ Estaré mas temprano, doña Felipa.... gracias-.

Después se fueron a descansar, Don Timo trabajaba desde las primeras horas de la mañana. Esa noche no pude dormir pensando en todo lo que había pasado, encendí el mechero y me puse a ver la fotografía de toda mi familia recordando lo que jugábamos con mis hermanos, hasta que al amanecer quede dormido, cuando desperté, mi cama estaba desordenada, se veía los cartones y los tres cueros de oveja en el suelo, inmediatamente me fije sobre mi escritorio hecho de dos cajones de madera, el mechero que olvide apagar por la noche, felizmente no ocasiono daños “ ¡que alivio!” pensé enseguida desayune y baje a la Universidad, las inscripciones para los nuevos y antiguos ya había fenecido, tuve que sacar una orden de la Decanatura para mi inscripción, una vez inscrito me sentí bastante seguro, pero pensando que el próximo año seria el primero en inscribirme, mas tarde me encontré con varios compañeros y posteriormente con el amigo que apreciaba y le pregunte:

_ ¡Hola, Jimmy!, ¿cómo pasaste las vacaciones en Pulacayo?...

nos abrazamos y me contesto

_ Regular Teodoro......, siempre ayudando a mis padres-.

Conversamos sobre nuestra preparación política para poder participar en las elecciones de la Federación Universitaria Local, ya no como vocales, sino participar en una Secretaria mas activa, estaba dispuesto a sacrificar mi tiempo mientras las clases aun no eran normales, así pasaron dos días, me hice un horario en forma temporal, por las mañanas me preparaba políticamente, por las tardes y noches estudiaba mis lecciones de la facultad, ya tenia formación política, podía discutir dentro la Universidad cada día que aprendía crecía mi deseo de aprender mas y mas , por otro lado mis estudios fueron mejorando, tenia mas conocimiento, muchos de mis compañeros me consultaban sobre temas relacionados a nuestra carrera y les brindaba mi ayuda porque tenia una vocación grande, por eso con toda las fuerzas de mi corazón le agradezco a mi Padre Celestial por darme ese don, les explicaba a mis compañeros en forma individual y grupal, una vez normalizada las clases estudie sin descuidarme, sabia que a mi familia le costaba un sacrificio muy grande y por lo tanto no podía defraudarles además confiaban en mi persona, la rutina casi se volvió a repetir como el año anterior, pero cada día que pasaba, los trabajos se hacían mas y mas y por lo tanto prolongaba mis estudios durante las noches.
Pasaron tres meses desde que comenzó las clases y los comentarios políticos decían que podía haber golpe de Estado, había problemas en el País. Con este motivo, una noche nos reunimos todos los frentes políticos Universitarios para poder analizar la situación que estábamos atravesando y los comentarios confirmaron sobre el golpe militar.
Mas que nunca, tuvimos que unirnos sin distinción de siglas políticas, por otra parte nos recomendaban que debíamos tener bastante cuidado porque los del Ministerio del Interior estaban observando nuestros movimientos estuvimos en contacto permanente todos los días, la comunidad Universitaria se encontraba en constante asambleas, día que pasaba las cosas se hacían mas difíciles, se aproxima mas los rumores del golpe.
Un día al amanecer, se escucharon disparos de armas de fuego, hubo un gran movimiento del ejercito, en ese instante recordé algunas recomendaciones y pensé en el golpe de estado, me levante, queme toda documentación relacionado a la política y espere que aclare el día, las radios del interior empezaron a comentar del golpe de estado, hicieron un llamado a la Nación para hacer resistencia, a las 7:00 a.m., baje corriendo a la Universidad, pero cuando llegue ya estaba rodeada por los uniformados, no se podía hacer nada, me encontré con Jimmy cinco cuadras mas arriba y me llevo a un domicilio donde estaban varios dirigentes en una reunión, hacían un análisis sucinto por la premura del tiempo y la situación, también llegaron varios compañeros trabajadores que estaban dispuestos a luchar contra el gobierno Golpista, nuestro primer trabajo fue concienciar al pueblo a través de la distribución de volatentes, el primer informe que recibimos fue que varios compañeros dirigentes fueron apresados, otros perseguidos, además ya habían varios muertos, la situación se hizo mas difícil, el temor de todos nosotros era ser apresados en cualquier momento, pero lo mas importante..... teníamos bien definidos nuestros principios ideológicos para seguir junto a nuestro pueblo. Pasaron los días, varios compañeros universitarios fueron apresados, la búsqueda fue mas intensa por el Ministerio del Interior, estábamos indicados como agitadores y teníamos que pagar el precio alto.
Algunos de nuestros compañeros habían sido torturados y lego asesinados cobardemente a sangre fría por los malos elementos. Las noticias llegaban a cada instante, pero nuestra decisión era seguir en la resistencia, los centros mineros también estaban en resistencia contra el Gobierno Golpista. Posteriormente dictaron el Estado de Sitio, estaba completamente prohibido la circulación de personas no autorizadas, por las noches solo se escuchaban los disparos de armas de fuego, mientras tanto nuestro trabajo era pintar las paredes en contra del Gobierno Golpista, corrimos muchos riesgos, pero era la oportunidad de mostrar al pueblo que estábamos junto a nuestros hermanos oprimidos, por las noches era difícil dormir, teníamos el presentimiento de que podían allanar nuestros domicilios clandestinos, las noticias indicaban de que el movimiento sindical estaba totalmente descabezado, la mayor parte de los dirigentes se encontraban en las cárceles.
Todas las noticias eran a favor del Gobierno Golpista, no podíamos creer, la resistencia seguía en las calles a pesar de que fue un numero muy reducido, por primera vez en mi vida vi morir a varios de mis compañeros en las calles y una tarde recibimos noticias de nuestros informantes, dijeron que ya no podíamos hacer nada, realizaban un rastreo en la zona y rápidamente tuvimos que abandonar el domicilio, la única posibilidad que teníamos era replegarnos a los centros mineros, la ciudad en su totalidad estaba bajo el control de los uniformados, nos abrazamos con la esperanza de volvernos a encontrar, salimos de dos en dos, escogí a Jimmy, caminamos con bastante cuidado calle por calle hasta llegar a mi cuarto.
Después de dos semanas muy tensas, fui a recoger la encomienda que mi madre me mando, camine cuidadosamente en la calle con los sentidos concentrados, hasta que llegue a la casa de uno de mis paisanos del centro minero, me entrego la encomienda y una carta, converse muy apresurado, posteriormente me despedí y regrese nuevamente con mucho cuidado, mientras tanto Jimmy se quedo en mi cuarto preparando el almuerzo, de pronto, al subir tres cuadras antes de llegar a mi cuarto, le vi a Don Timo, me estaba esperando muy preocupado, se acerco apresuradamente y me comento:

_ Joven Teodoro, a su amigo Jimmy se lo llevaron con rumbo desconocido los del Ministerio del Interior en una ambulancia-.

Me dijo que habían allanado mi cuarto, las cosas estaban deshechas y que se llevaron mi maquina de escribir y camas, me quede callado y triste sin saber que hacer, me invadió una preocupación bastante grande, si, por Jimmy mi mejor amigo. Mientras tanto Don Timo me reitero:

_ Joven Teodoro, tienes que regresar pronto al centro minero-.

No me quedaba otro camino, cerca de la casa había varios agentes, sin pensar mas le dije:

_ Si Don Timo, me iré, pero por favor quisiera que recoja mis cosas de mi cuarto y me los cuide-.

Sin pensar mas camine, por casualidad tenia puesto la chamarra de cuero que me sirvió para protegerme del frió y en cuanto a la alimentación tenia la encomienda que recogí, tuve que leer la carta apresuradamente y luego lo deshice para no comprometer a mis padres, lo mas difícil era salir de la ciudad, en todo lugar había uniformados controlando y exigían documentación, necesariamente tuve que esperar que oscureciera,, me oculte en una quebrada mientras pensaba solo en mi amigo Jimmy, “el me enseño muchas cosas”, repetía a cada momento.
“Pobre Jimmy!, ¿qué le estarán haciendo en estos momentos?, me imaginaba como a un preso lo torturaban”
el sol se ocultaba, oscurecía, si, fue mi oportunidad para poder burlar los cercos de los guardias, con ¡gran suerte! Logre pasar, camine sin mirar hacia atrás hasta llegar a una cañada, por fin pude suspirar y seguir la marcha sin descansar en medio de la oscuridad cuidadosamente del peligro que corría, camine dos días hasta que llegue al centro minero, había bastante movimiento, cansado y hambriento llegue a mi casa, toda mi familia estaba bastante preocupada por los problemas que se suscitaban a nivel Nacional,  mas que todo en la ciudad de La Paz, al verme se alegraron bastante, mi Padre me comento que existían guardias en todo el campamento de manera que no podían ingresar fácilmente los uniformados, todos los centros mineros estaban así, excepto Siglo XX, Llallagua, Catavi y Huanuni porque ya fueron intervenidos y sus dirigentes en su mayoría apresados, algunos estaban siendo perseguidos por las fuerzas del Ministerio.
La situación era bastante delicada para los trabajadores de los centros mineros por la resistencia, después de comentar por lo menos un ahora, almorzamos y descanse un poco.
Aproximadamente a las 16:30 p. m. Toco la sirena del campamento, toda la población nos concentramos en la puerta del Sindicato, los dirigentes nos informaron que el ejercito se encontraba cerca del centro minero esperando ordenes para tomar el campamento, la respuesta en la mayoría de los trabajadores fue radical, la de reforzar las posiciones de guardia con los compañeros que aun faltaban ser tomados en cuenta en los grupos y también decidimos conformar grupos para los tres turnos por las mañanas, por las tardes y por las noches.
La tarea principal de la radio, era informar todas las verdades y atrocidades que estaba haciendo el Gobierno Golpista, para que conozcan las Naciones de todo el mundo sobre los asesinatos, torturas, violaciones a menores y ancianas. Los uniformados asesinaban a personas indefensas y humildes en todo el territorio, queriendo callar la voz de los bolivianos, sin duda, se veía la conciencia limpia de todos los trabajadores y era algo que daba bastante fuerza para seguir hasta el ultimo, horas después se presentaron dirigentes compañeros campesinos, con buenas noticias, nos dijeron que el sector campesino se iban a unir a nuestra lucha, junto a los mineros, toda la gente al escuchar empezaron a dar aplausos gritando......

Viva Bolivia

Muera la burguesía

Muera el Gobierno golpista.

_ ¡Muera el imperialismo yanqui!-.

_ ¡El pueblo unido, al poder!

Dijimos que solo la buena organización y disciplina, nos llevaría a obtener el éxito de la resistencia.
Tres horas después, la caravana de movilidades muy repletas de compañeros se dirigieron hacia la cumbre, un lugar estratégico para un enfrentamiento o vigilancia, una multitud de personas despedían con gritos, aplausos a los trabajadores, algunos de edad bastante avanzada, con la barba semipoblada, generalmente de constitución delgada, pálida, pero, en sus ojos veía  un brillo de gran valor y coraje para luchar.
Armados algunos con revólveres, fusiles, cartuchos de dinamita, con la boca llena de coca y en las venas corría la sangre de minero, decididos a hacer frente a cualquier enemigo, no aceptábamos ser esclavos de esos sirvientes del Norte. En los rostros de sus esposas, madres e hijos se veía una notable preocupación, pensando que nunca mas volverían a verlos con vida, si, así eran los pensamientos, pero no se podía hacer nada, era la realidad, debíamos seguir en la lucha.
Los dirigentes sindicales nos convocaron a todos los compañeros que nos correspondía hacer el relevo de guardia a partir de media noche, al mismo tiempo debíamos estar bien abrigados por el intenso frió. Tuve que regresar a mi casa para abrigarme, mi padre por la edad avanzada no podía participar, entonces me recomendó:

_ Hijo, ¡cuídate!......., toma este fusil máuser.....-.

recuerdo bien que tenia 68 cartuchos de municiones, mi madre me abrazo y mis hermanos me decían que me cuide mucho, así salí de casa, el arma que llevaba en mi hombro era de mi padre que participo en la revolución de 1952, así trabajadores y jóvenes, bien listos nos dirigimos hacia la cumbre con la moral bastante alta, habían tristes comentarios de lo que sucedía en los centros mineros que ya habían sido intervenidos por las fuerzas del gobierno, un numero de diez volquetas formaba la caravana rumbo a la cumbre, solo se podía observar en la puerta del Sindicato bastante movimiento de trabajadores que hacían guardia para que no ingresen personas desconocidas, el frió era bastante fuerte, apenas podíamos soportar, por eso fumamos cigarrillos y acullimos la coca, en el trayecto del camino fuimos interferidos por varios hombres armados, hicieron parar las movilidades, en verdad me asuste, pero avían sido nuestros compañeros de control, luego de varios minutos llegamos al lugar, y nuestros compañeros dirigentes nos recomendaron en voz baja lo siguiente:

_ Compañeros, deben mantener la calma mas que todo tengan los ojos bastante abiertos-.

Tomamos las posiciones que nos correspondían, formamos grupos de diez personas, pasaron las horas, solo observábamos de la cumbre hacia abajo las fogatas encendidas del ejercito y movimiento de vehículos blindados, teníamos ordenes de no fumar cigarrillos en momentos de guardia porque podíamos delatarnos al enemigo, solo una señal cada determinada hora, pero ¡OH!, recuerdo que el frió nos congelaba desde los pies, era insoportable, las manos se nos adormecían, todos temíamos que el ejercito avance, porque si hubiera sido así, cuantos de nosotros nunca mas hubiéramos vuelto a ver a nuestras familias, porque teníamos mucha desventaja sobre el armamento enemigo, pensaba al ver a todos mis compañeros mayores, de existir un enfrentamiento se derramaría mucha sangre y ¿Cuántos quedarían? “ Sin hijos” “ sin hermanos” “sin padres”.
Éramos valientes y decididos, pero había desigualdad en el armamento. La responsabilidad caería en las espaldas de ese Gobierno Sirviente del Imperialismo.
Todo ese momento me hizo recordar a mi amigo Jimmy, no podía creer que el estaba preso, era bastante preparado intelectualmente, en cambio esos brutos, ignorantes que lo apresaron no valían nada, “ ¿ Que pueden aportar a nuestra nación?”, me hacia esa pregunta, pero no podía hacer nada, solo esperar que termine y saber si lo encontraría con vida o tal vez muerto. Trate de alejar los pensamientos hablando con mis compañeros en voz baja, así pasaron las horas, el ejercito no avanzo, pasaron los días en el campamento, los alimentos se nos acababan y el gobierno no dejaba pasar nada, las cosas se hicieron mas difíciles, los niños empezaron a llorar de hambre, cortaron la luz y agua y la gente se alborotaba sin saber que hacer sin alimentos. Pero los compañeros campesinos empezaron a traer papa, chuño, oca y otros, aunque no fue suficiente, los días pasaban, las cosas estaban peores, un día toco la sirena, eso significaba que debíamos protegernos porque el ejercito estaba entrando, entre ellos algunos jóvenes de los centros mineros estaban prestando su servicio militar aquel año y algunos se enfrentaron entre hermanos, hubo varios muertos y heridos, era algo que no podía creer..... el salvajismo del ejercito, ver familias que gritaban, lloraban. El hospital hora tras hora se quedaba mas y mas pequeño, se escuchaba el llanto de los niños que fueron quedando huérfanos.
Los dirigentes nos indicaron que teníamos que reforzar urgente los puestos, todos los jóvenes y trabajadores nos dirigimos a la cumbre, la función de los compañeros de edad avanzada fue trasladar la radio al interior de la mina, mi padre también estaba en ese grupo, por tanto, nuestras madres y niños también tuvieron que recurrir al interior de la mina para salvar sus vidas de la muerte por parte del ejercito, dejando nuestros cuartos y bienes, mientras tanto en el enfrentamiento seguía en la cumbre quedando varios muertos, una vez que llegamos al lugar, vimos una carnicería, se escuchaban gritos de todos lados, a medida que pasaba el tiempo el ejercito se aproximaba  mas y mas, ya no podíamos detenerlos solo nos quedo replegarnos al campamento, con toda mi rabia apretando los dientes empecé a disparar gritando:

_ ¡Hijos de perra...!-.

_ ¿ Por que no se enfrentan con otro ejercito?

_ ¡ Si tienen agallas demuestres y salgan de sus cunas de la ciudad hacia las fronteras....!-.

De pronto escuche gritar a mis compañeros para que nos repleguemos, empezamos a correr sin rumbo, no sabíamos donde nos encontrábamos y quienes faltaban hasta alejarnos lo mas lejos posible, luego nos dirigimos al campamento minero, hasta llegar a las puertas del Sindicato, en ese momento se realizaba una reunión relámpago y se decidió que los dirigentes y algunos de los compañeros mas esclarecidos con el movimiento obrero tenían que abandonar el campamento debido al riesgo que corrían sus vidas, se alejaron lo mas antes posible tomando el rumbo rió abajo cargando algunos alimentos, los compañeros que nos quedamos nos sentimos bastante tristes y pensativos. ¡Como esos hombres lucharon junto a nosotros!, nos orientaron, claro que algunas personas no sabían valorar y muchos pensábamos que tal vez nunca mas los veríamos o quizás regresarían pronto, solo Dios sabia. Así nos dejaron y el ejercito estaba en el campamento, nuevamente nos introducimos en los socavones.
Todos muy preocupados, los trabajadores habían minado la entrada del socavón, había gran cantidad de dinamita para evitar que los militares ingresen a la mina, pero por fortuna no intentaron, después de un tiempo prudente dos compañeros armados fueron a hacer reconocimiento para informarnos sobre la situación que pasaba afuera, después de largos minutos volvieron y nos indicaron que solo se oían gritos, disparos. ASCII manteníamos el silencio, los niños temblaban de miedo por la oscuridad y algunos lloraban por la perdida de sus seres queridos en los enfrentamientos, pasaron varias horas y nuevamente dos de los compañeros salieron en reconocimiento arriesgando sus vidas, de pronto me preguntaron:

_ Teodoro, ¿puedes acompañarnos?-.
No había que pensar ¡ era mi pueblo!, estaba dispuesto a sacrificar mi vida por la libertad de mi nación....., inmediatamente les conteste:

_ Si, si, vamos compañeros-.

Junto con dos compañeros nos dirigimos hacia la puerta del socavón, cuando llegamos tuvimos que abrir bien los ojos y tener los sentidos bien concentrados, corrimos de un lugar a otro sin ser vistos por los uniformados, hasta que llegamos a un muro, de donde podíamos observar el Sindicato, un grupo de nuestros compañeros habían sido apresados, estaban con las manos en la cabeza con vista hacia la pared, ellos fueron sacados de sus domicilios por paramilitares, nuestros compañeros recibían patadas y culatazos en todo el cuerpo, por aquellos cobardes paramilitares, los vi caer como sacos de arena a dos compañeros, sus cuerpos estaban cubiertos de sangre en el suelo y no pudimos contenernos, con la rabia nos paramos y empezamos a gritar:

_ ¡ Cobardes!-.

_ ¡ Asesinos!-.

Recibimos  como respuesta disparos, en ese momento cayo uno de mis compañeros, Antonio, estaba muerto, fue un joven que tenia mucho futuro en su vida, quedamos dos y tuvimos que regresar a la mina, vimos que los paramilitares se nos venían encima disparando como locos desesperados, en verdad fue un milagro que logramos ingresar nuevamente al socavón nuestros compañeros se encontraban bastante preocupados, después de varias horas los uniformados se marcharon del campamento, habiendo quedado en acuerdo con el Gerente de la Empresa de normalizar las actividades laborales y levantar el paro general, que todos regresen a sus fuentes de trabajos, posteriormente una vez que nos comunicamos empezamos a salir uno tras otro, pero lo primero que hicieron fue buscar a sus esposos, padres e hijos, nunca olvidare esos momentos tan amargos, llenos de lagrimas, porque sabían que sus padres Vivian aun, personas de edad bastante avanzada caminaban afanosamente en busca de sus seres queridos, algunos llenos de alegría, pero otras personas se encontraban tendidos en el suelo empapados de sangre, sus familiares golpeaban el suelo quejándose porque habían matado a sus seres queridos, algunas compañeras decían:

_ ¿ Por que.....?

_ ¡ Mataron a mi esposo!-.

Dirigiéndose al cielo en medio de llanto gritaban:

_ ¡Castígalos Padre!, ¡ A estos malditos, asesinos, que algún día sepan lo que se siente, cuando se pierde a los hijos.....!-.

Después de cuatro horas llenos de desesperación y llanto, el silencio reino como si se lo hubiese tragado la voz de todos, no hubo voces, ni gritos parecía que todo el campamento no existía, empezamos a trasladar a los muertos para sus velatorios, sentimos un dolor profundo ver vestidos a todos de color negro, las velas, las flores, se sentía el ambiente a cigarrillo, coca, los cuerpos de los compañeros asesinados descansaban en unos ataúdes de color negro y blanco, observamos que a algunos les faltaban sus miembros, otros teñían el rostro deshecho, irreconocibles por las balas y otros por los golpes recibidos.
Todo el campamento estaba presente en el velatorio por la noche, con una mirada de resentimiento, decían que nunca olvidarían ni perdonarían a esos asesinos uniformados, aunque todo eso lo dejaron a Dios, para que algún día reciban su castigo tarde o temprano por la justicia de nuestro Padre Celestial, solo El sabe quienes fueron los autores intelectuales y materiales, muchos niños quedaron huérfanos nunca mas iban a tener un Padre y algunos no volvieron a la escuela por la situación económica, no sabemos que suerte corrieron esos niños en este mundo lleno de amarguras y problemas difíciles de la sociedad. Pasaron las horas, no había una persona que tenga sueño, solo los pensamientos y recuerdos de lo que paso hasta el momento.
Hasta que llego la hora de dirigirnos al cementerio, fuimos una caravana de movilidades llevando a nuestros mártires, aquello no tenia precio, solo quedo en la historia y memoria de los que estábamos presentes y que transmitiremos de generación en generación todo lo que sucedió.
En esta sociedad capitalista, la ley no es para los pobres, mas al contrario el dinero es un poder que decide en la tierra, pero también se que a nuestro Padre Celestial jamás se le puede comprar con el poder económico, tengo la certeza de que un día se les condenara y pagaran sus delitos cometidos. Así llego el momento para realizar el entierro, llego la hora de sepultarlos para siempre, fueron minutos prolongados de gritos, lagrimas, desesperación porque jamás volverán a ver a sus seres queridos.
Así....., todo eso sucedió en nuestro campamento, algunas niñas fueron victimas de violación de los uniformados y paramilitares drogados, es bastante horrible recordar todo eso, ojala que no les pase a sus hijas todas esas barbaridades que han hecho, con niñas inocentes y humildes.
Pasaron los días y el campamento tenia una cara de tristeza, se normalizaron las actividades laborales, la Nación estaba bajo el control del Gobierno Dictatorial, el pueblo fue descabezado, sin dirigentes, solo tuvimos que esperar noticias y los buenos días venideros, porque “ No hay mal que dure cien años”.
La  Universidad estaba cerrada a nivel Nacional, me quede a ayudar a mi padre en su trabajo y por las noches estudiaba como siempre, sin descuidarme de mis hermanos menores en sus estudios, así pasaron días y meses.
Un día no esperado, se comunico en el informativo que las Universidades serian nuevamente abiertas, excepto para aquellos Universitarios agitadores, bajo la conducción de un Rector nombrado por el Gobierno, eso me hizo ver las cosas mas difíciles, mi situación era muy preocupante.
Después de varias semanas empezaron a reabrir las Universidades, el ingreso de los estudiantes fue bastante controlado, pasaron unos días y mi Padre fue a conversar con el Gerente para pedirle el favor de que me ayude, pero no quiso escucharle, posteriormente después de unos días, mi Padre busco la manera de conversar con su esposa del Gerente y se fue a trabajar a su casan para podar los árboles de pino y tuvo la gran oportunidad de hablar con la esposa del Gerente, ¡Fue una suerte! Se comprometió darle una carta de recomendación, que serviría para regresar a la Universidad, eso me hacia pensar, ¿ Si, seria una realidad?
Pasaron las semanas, seguía pensando en la carta de recomendación, un día mi Padre llego con una sonrisa en los labios , de lejos se notaba una gran alegría en su rostro, tenia en la mano una carta, nos reunió a toda la familia para comentarnos:

_ Tengo buenas noticias para toda la familia, ¡la carta! me entrego....., Teodoro tienes que prepararte para tu viaje.

En realidad fue una gran sorpresa, que no esperaba, ¡OH! A mi padre le dije:

_ Gracias, papá.... ¡eres el mejor!

Las clases ya habían empezado en la Universidad hace dos meses, tenia que poner las manos a la obra sobre mi viaje, no podía perder mas el tiempo, mis Padres me indicaron que el viaje podía realizarse tres días después, me recomendaron para no tener mas problemas y solo debía dedicarme a mis estudios conociendo la pobreza en la que nos encontrábamos toda mi familia. Pasaron los tres días  y muy temprano por la mañana salí de mi casa  despidiéndome de toda mi familia, con el deseo de estudiar, era un compromiso grande y no podía fallarles a mis Padres, mi viaje fue lleno de pensamientos, tenia la mente muy confundida hasta que llegue a  la ciudad, la diferencia era que ya conocía  y debía hacer algo provechoso para que un día pudiera vivir en buenas condiciones y también para poder ayudar a mis Padres, hermanos y personas que necesitan, pero, en la parada de la movilidad empecé a sentir temor, estaba traumado como si alguien me estaría esperando para apresarme.
Tenia que olvidarme y solo pensar en mis estudios, camine hasta el cuarto alquilado y me venia recuerdo de los lugares que pase con mi amigo Jimmy, no sabia cual era su situación, pero no había perdido  mis esperanzas de que un día lo volvería a ver con vida.
Cuando llegue a la casa de Don Timo, empecé a arreglar las cosas que quedaron en mi cuarto, ¡después de tanto tiempo.....!. Tres horas mas tarde Don Timo y su esposa llegaron y en cuanto supieron que llegue vinieron a conversar y me recomendaron:

_ Joven Teodoro, no queremos mas problemas con la policía, tienes que alejarte de la política o en cambio vas a tener que entregarme el cuarto-.

Me hizo muchas otras recomendaciones muy tajantes, mas tarde llegamos a un acuerdo y me comprometí:

_ Don Timo, me dedicare exclusivamente a mis estudios.

Así ellos me aceptaron y me puse muy contento después de conversar y llegar a un acuerdo con Don Timo y Doña Felipa, porque estaba preocupado pensando en que quizá me sacarían de su casa, empecé a prepararme para el día siguiente, tenia que enfrentar mis problemas en la Universidad.
Al día siguiente, a las 6:00 de la mañana prepare mi desayuno y baje pensando en lo que iba a decir en el Rectorado, pedí audiencia para entrevistarme con la Autoridad, una vez que me concedieron pase muy tímidamente, converse y le entregue la carta de recomendación, fueron varios minutos de preocupación, especialmente cuando reviso las listas negras, fueron momentos de tensión pensaba que seria detenido, finalmente, no había nada en contra de mi persona, fue un alivio tan grande, el Rector de la Universidad me dijo:

_ El Gerente de la Empresa Minera era un compañero de secundaria, si, solo por su recomendación acepto, pero ¡ Nada de política!, La primera palabra de política, se va....., fuera de la Universidad.

Salí con una emoción grande, pensaba en lo que fui aceptado y luego comprendí muchas cosas, me dirigí hacia mi facultad, allí se notaba un gran cambio, todos caminaban silenciosos, sin comentar nada del gobierno, solo teníamos que obedecer, estaba totalmente restringida toda actividad, la exigencia de las Autoridades era de estudiar y estudiar como unos robots programados.
Pasaron varios días trate de igualarme las lecciones avanzadas, pero me encontré en una situación bien difícil, era una pesadilla, como un laberinto que no podía acabarse, mi situación económica estaba por los suelos, contaba con unos billetes y era solo para poder comprar el material mas necesario, si, muchas veces tuve que dejar de almorzar para poder comprar unas hojas de cuaderno, no podía quedarme así, tenia que superarme, mi preocupación era grande, muchas noches no podía dormir pensando en
 ¿ que podía hacer....?
De ninguna manera podía exigir a mis padres, sabiendo que la situación en la que se encontraban era muy critica, tenia que soportar y buscar un trabajo o en cambio debía regresar al Centro Minero a lado de mis Padres.
Los días que pasaban eran tan largos, la barba me crecía y mis calzados se terminaban, andaba con ropa descolorida, todo fue difícil.
Así pase varios días sin una moneda, era una desastrosa situación incontenible en una ciudad muy solo, sin saber de donde podía conseguir dinero, decidí buscar trabajo por las noches para no perjudicarme en mis estudios, aunque era bastante difícil, mas que todo por el horario, no comía ni un pan, tenia la esperanza de conseguir un trabajo. Generalmente después de las clases por las mañanas tenia que esperar la tarde sentado en una banca de la plaza, veía a otras personas humildes con los labios secos, algunos nos mirábamos muy tímidamente por las condiciones en que nos encontrábamos y luego por las tardes regresábamos nuevamente a la facultad a pasar clases y en las noches seguía estudiando hasta altas horas, ¡ oh! aparte el alumbrado que tenia en mi cuarto era un mechero que me hacia doler la cabeza por el humo y no se podía seguir, cada noche era insoportable el dolor de cabeza, pero aun no había perdido mis esperanzas, tenia que seguir hasta terminar mis estudios y de una vez salir de la pobreza.
Siempre pensaba, “ Que ninguna persona tenga la vida de pobre, es muy doloroso”, pero lamentablemente hay mas pobres que ricos, mi deseo por la gente es que se superen, que toda la juventud piense en cosas positivas y se dediquen a sus estudios y dejen a un lado las diversiones malas, siempre pedía a Dios por toda la gente humilde para que siga adelante.
El sueño que tenia, era ser un día Profesional, a pesar de que algunos de mis compañeros de la facultad me hacían a un lado, simplemente porque era pobre, no tenia buena vestimenta y porque no contaba con dinero para gastos, pero no me preocupaba que ellos me traten mal, lo mas importante, es que siempre las puertas de mi corazón están abiertas para ayudar en la medida de mis posibilidades en el estudio, sin embargo también he tenido buenos amigos, recuerdo especialmente a Jimmy con quien comparti en los momentos buenos y malos, tenia la esperanza de que el Gobierno caería pronto, porque “ la obra del hombre no es eterna”, llega un momento en que se destruye, mi esperanza contemplaba en mis estudios con la humildad que siempre me caracterizaba, no como una persona prepotente que demuestra ser valiente como algunos lo demuestran en las calles, movilidades, etc, o cuando están acompañados de sus amigas o novias, se sienten seres superiores, son solo personas que a través de su ignorancia y su incapacidad realizan sus  demostraciones en publico, además, “ la fuerza se mide con el espíritu de sabiduría e inteligencia que actuamos en cada momento”.
Recuerdo que pasaron muchos meses, mis Padres enviaron un poco de víveres en una encomienda, la situación política del país bajaba paulatinamente, algunos detenidos recobraron su libertad bajo garantías.
Un día, el menos esperado, me encontré con Rosendo un amigo de la Universidad que también fue detenido en los enfrentamientos y después de varios meses fue liberado, con una alegría y con un abrazo característico bastante fuerte, festejamos nuestro encuentro, y me dijo:

_ Hola, ¡que gusto de verte Teodoro........! .

con la esperanza de saber el paradero de Jimmy muy apresurado le pregunte:

_ Que tal Rosendo que alergia de verte con vida......, seguiremos luchando por la libertad de nuestra Nación..... y ¿ Sabes algo de Jimmy?.

Los comentarios que describió sobre Jimmy fueron muy tristes me hizo conocer que estaban en la misma celda, me dijo:

_ Una noche lo sacaron y lo llevaron a torturar.

El motivo era para sacarle nombres de varios compañeros dirigentes, pero mantuvo en constancia sus principios y no hablo definitivamente, demostró que si era un compañero verdadero, sin embargo, días después le regresaron a la celda a Jimmy y continuo narrando:

_ Tenia el rostro deshecho y el cuerpo bastante golpeado, se sentía bastante mal.

Por las noches escuchábamos los gritos de varios compañeros los golpeaban en medio de la oscuridad por la cobardía que siempre los caracterizaban a los paramilitares y seguía el comentario:

_ Además se protegían con mascaras y los llevaban de uno en uno a varios compañeros dirigentes, las noches eran insoportables y largas.

Rosendo continuo comentándome:

_ Un día no recuerdo la fecha, vinieron tres hombrecillos con los rostros cubiertos a la celda, lo sacaron a Jimmy, donde comentaron que lo llevarían al hospital, desde ese momento no sabemos que es lo que paso con Jimmy, habían comentarios que le vieron en el hospital, es una vergüenza para este gobierno, ¿ ¡Hasta que extremo a llegado su ignorancia!? Lo único que esperamos que este con vida nuestro compañero, un día llegara la verdad, este Gobierno no podrá tapar con un dedo el sol.

Así escuche el comentario de mi compañero, su fue como un balde de agua fría, mi compañero tenia que marcharse y regresar a su pueblo, porque estaba rechazado en la Universidad, nos dimos un abrazo y recuerdo lo que me dijo:
_ Ojala que un día no muy lejano nos encontremos Teodoro.

Después se marcho, se fue otro buen amigo, sin embrago mas tarde llego la noche, tenia que regresar y camine bastante pensativo hasta llegar  a mi cuarto, me encontraba bastante cansado, después de algunos minutos me senté sobre un cajón y empecé a observar las fotografías de Jimmy hasta que quede dormido.
Por la mañana, como de costumbre volví a pasar clases, por otro lado estaba en busca de material para trabajar lustrando calzados. Los recuerdos de Jimmy me invadían en la cabeza constantemente, recorrí todos los lugares que compartimos, especialmente en las asambleas, las clases, marque el asiento para que personalmente pueda ocupar como un recuerdo de un mejor amigo, no podía olvidarlo, así pasaron los días, seguía estudiando mas y mas, ya contaba con una caja de madera y material, solo me quedaba empezar a trabajar de lustrador de calzados, primero hice un horario bien distribuido con mi tiempo, en todas las horas libres me dedicaría a trabajar.
Una mañana baje a la Universidad agarrado de mi caja, me sentía muy contento porque por ese lado tendría alguna ingreso económico, a propósito hace mucho tiempo conocí a una señora muy buena que vendía dulce frente a la Universidad, a ella le deje mi caja de madera con toda confianza, así pase clases y llego la hora de descanso, envolví mi guardapolvo en una bolsa plástica, ese primer día de trabajo me fue bastante bien, tuve bastante suerte, lustre calzados a varias personas.... ¡ya pude cenar!, estaba muy contento, mi alegría fue tan grande que llore como un niño pequeño, después de varios días ya cenaba, me dio mas ganas de seguir estudiando, por las noches ya odia servirme también una taza de café para combatir el frió y no como antes dormía con el estomago vació, sufrí mucho con la alimentación, muchas veces con el hambre tuve que escoger frutas dañadas de la basura que eran arrojados por las comerciantes, así pasaron días de alegría y tristeza en mi vida, en mis estudios estaba bastante bien y presencia  que había nacido para ser Medico, tenia talento e inteligencia. Sin embargo, también tenia preocupaciones por mi familia, en varias semanas no recibí ni una sola carta, no sabia que es lo que estaba sucediendo con mis Padres y hermanos, pero aun así seguí estudiando como de costumbre, el único problema que tenia por las noches era el mechero, era insoportable el olor y el humo del kerosén, no pude seguir Así, busque otra forma de iluminación hasta que un día se me ocurrió estudiar en la ventana de uno de mis vecinos, aprovechando la luz que iluminaba hacia la calle, noche tras noche estudiaba ahí, mucha gente al pasar me observaba, me sentaba sobre una piedra al lado de la ventana, algunas personas me tenían pena, otros murmuraban al pasar y otros pensaban que era uno mas de los jóvenes vagabundos. Así pasaron los meses, un día al llegar a mi cuarto después de mis clases, me encontré con una gran sorpresa, se trataba de la instalación de poste de luz en la puerta de Don Timo, se me vino a la cabeza que ya podría estudiar hasta mas tarde por las noches, inmediatamente converse con Don Timo y le pregunte:

_ Don Timo, quiero pedirle permiso para colocar una piedra al lado del poste para poder estudiar por las noches.

Sin ningún comentario recibí su respuesta:

_ Siga nomás, Joven Teodoro.

Inmediatamente puse manos a la obra, pasaron los días, me prestaba todas las tardes varios libros de la biblioteca para poder estudiar y analizar desde que el sol se ocultaba hasta altas horas de la noche. La piedra que puse me servia como asiento, me sentía muy contento por el nuevo alumbrado, eran focos muy fabulosos para poder estudiar, no me importaba el frió que hacia a pesar que se sentía los principios del invierno, así mejore bastante y tenia mas y mas deseos de conocimientos, cada día que pasaba aprendía y tenia mas seguridad y muchas veces por cansancio y agotamiento me quedaba dormido sentado en la piedra, en principio me llevaba un gran susto por el temor de que lo podrían llevar  los libros, posteriormente me acostumbre, sabia que todo sacrificio tenia su recompensa y como premio, era el mejor de todos mis compañeros de curso, no por autocalificarme, era un comentario de valoración de mis compañeros por mi incansable esfuerzo y dedicación, al principio habían pensado que tenia bastante material de estudio, muchas comodidades, decían que estaba fingiendo ser una persona muy pobre, pero se sorprendieron al conocer mi posición económica, todos se quedaron admirados, no podían creer que así era el mejor y tenia mas conocimientos, muchos de mis compañeros fueron a comprobar si en verdad todo eso era realidad, no tenia nada que ocultar y siempre mi característica fue ser muy sincero, después de verificar se fueron admirados, otros se fueron reflexionando porque tenían muchas comodidades y sin embargo desperdiciaban su tiempo en diversiones de este mundo, sin pensar en su progreso. Todo esto me hacia pensar bastante, siendo pobre tenia también ventajas porque era mas consecuente en mis estudios y muchas veces me sentía feliz y agradecido por tener una vida así. Todos mis compañeros comentaron sobre mi situación, pero no me avergonzaba y la frente la llevaba alta.
Un día, si, miércoles, tuve mi primera invitación a un baile de graduación de la Facultad de Medicina, todo el curso estaba invitado y nos pusimos de acuerdo para asistir al baile, sin embargo tenia el problema de costumbre, no contaba con traje adecuado, tampoco me alcanzaba el dinero que ganaba lustrando calzados para comprar una camisa, definitivamente decidí no asistir a la fiesta y continué estudiando a pesar de que me sentía bastante apenado.
El día del baile, dos de mis compañeros de curso llegaron de sorpresa, no tenia en mente que pasarían a recogerme, eran Carlos y Milton ambos paceños, les tuve que explicar mi decisión y les dije:

_ Son buenos amigos, la verdad es que no tengo un traje para el baile.

Ambos se brindaron a prestarme un traje hasta que me animaron:

_ Teodoro, como tus amigos te prestaremos un traje, ¡ vamos!, en el baile habrá lindas chicas....-.

hasta que me animaron y de pronto salieron a sus domicilios, rápidamente empecé a arreglarme sabiendo que estarían de regreso. En menos de lo que imagine regresaron, ambos me apresuraron para que me cambie, después de unos minutos me mire en el espejo parecía otra personala parte de mi cuerpo, si embargo, mi rostro era el mismo, con mi tez pálida y la barba bien tupida.
En cuanto estuve listo salimos rumbo al baile, muy nervioso, me sentía incomodo y la gente me miraba diferente en la calle, me parecía bastante lejos, cuando llegue vi el local, era otro mundo, la gente lucia bastante elegante, alegres y sonrientes, finalmente se dieron cuenta mis dos amigos me dijeron:

_ Teodoro, entremos al baile.

Una vez adentro observé que la fiesta estaba bien animada, pero no tenia una pareja para poder bailar, mis amigos me insistieron para que baile y me decidí, invite a bailar a varias muchachas, pero ninguna me acepto, algunas me miraron con desprecio y otras burlonas, así pasaron las horas, me hicieron sentir muy mal, quise salir pero no podía dejar a mis amigos y cerca de la media noche llegaron a mis oídos comentarios de mi persona, varias de mis compañeras de Facultad murmuraron:

_ ¿ Que se habrá creído, Teodoro? Ese indiominero, ni estando locas bailaríamos con ese trapiento.
_ ¡Tiene un olor a mineral......, que se siente a diez metros!
_ ¿ Quien le habrá invitado a ese mugroso, que lo saquen?.
_ ¡oh!, el indiominero esta de traje......!

Sin embargo, no me importo sus opiniones y solo en ese momento cerré los ojos y dije:

_ Padre Celestial, todo esto dejo en tus manos, no soy nadie para juzgar a mis semejantes.

Después me despedí de Carlos y Milton, salí del local, camine por la calle pensando en todo lo que había escuchado, ¡que gran diferencia entre ricos y pobres!. También recordaba todos los consejos sanos de mi padre, y me preguntaba, ¿Cómo estas personas malas tienen la belleza por fuera y por dentro son bastante destructivas?
Personalmente me gustaba ser amable, sincero, atento, humilde de corazón, pero grande para todos mis amigos, sabia perdonar lo que me hacían. Pensando y pensando llegue al sector de Garita de Lima, hacia arriba habían varias personas que vendían café y mucha gente que madrugaba se servia afanosamente, era las cuatro de la mañana, tenia hambre y decidí servirme un desayuno, me acerque donde una señora muy mayor, quien al servirme comentaba:

_ Joven...... ¿! Tan solo estas caminando a estas horas!?, es muy peligroso, hay mucho ladrón te pueden desvestir, un día a un joven aquí en la esquina le dejaron! Sin ropa y todavía le pegaron!.

Bastante buena la orientación de parte de la señora, entonces le conteste:

_ Gracias Señora, va a ser la ultima vez que camino a estas horas.

Me dirigí a mi cuarto, pensando como perdí vanamente mi tiempo y me prometí recuperar el tiempo haciendo cosas mas positivas y constructivas, así llegue a las seis de la mañana, ya Don Timo había salido a su trabajo, tuve que preparar algo de comer para vencer el sueño, finalmente tenia que cumplir con mi obligación de asistir a la Universidad, apresuradamente salí de mi cuarto. Los exámenes se aproximaban y estaba muy cerca mi tercer año, no podía creer ¿ ¡ como pasaban los días.....!?
Todos mis compañeros muy dedicados a sus estudios, preocupados por las pruebas a veces comentábamos sobre ¿ ¡ cuantos empezamos el primer año!? Y hasta el momento! Cuantos vencimos!
Algunos de mis compañeros que reprobaron abandonaron la Facultad, otros por falta de dinero, solo nos dejaron recuerdos de su amistad. Tuve que darme mas tiempo y dejar esas conversaciones que a veces se extendían demasiado, mi responsabilidad estaba en cumplir con mis metas, me preste libros como siempre de la biblioteca, sin descuidar mi trabajo en mi tiempo libre, afortunadamente  meses antes me acumule alimentos para la época de mis exámenes, continué estudiando día tras día, hasta que nos fijaron exámenes finales, presentí que seria muy difícil, me hice un horario para preparar mis alimentos y el resto del día me dedicaba íntegramente a estudiar.
Las noches de estudio se hacían largas y las horas para descansar eran cortas, cada día el dolor de cabeza me atormentaba  mas y mas, era por el humo molestoso del mechero y el debilitamiento por no tener una alimentación adecuada, muchas noches me quede dormido en el suelo junto a mis libros, pero día que pasaba tuve recompensas a mi sacrificio, mis exámenes los dedicaba a mi familia, sin embargo esa felicidad se mezclaba con tristezas, cada día mis alimentos se me terminaban, solo me quedaba la fuerza de voluntad para estudiar, para los dos últimos restantes exámenes se me agotaron mis alimentos, me quedaron como unos cinco kilos de pito de cebada, el desafió fue grande y difícil para soportar los días que duraría esa situación, no me quedaba otra, aunque el cansancio y el debilitamiento sentía mas y mas, el rostro se me puso muy pálido, mi barba bastante crecida, mis compañeros decían que tenia la barba parecida al comandante “Fidel Castro”, las piernas me temblaban, no podía caminar firme como antes lo hacia, el pito fue mi cena, almuerzo y desayuno, pero ante todo mi valor era firme, indomable, debía cumplir con mis planes y al mismo tiempo llevar alegría a mis padres ¡ la buena noticia de haber aprobado!.
Pasaron los días, una vez acumulado todos los exámenes, tuve la noticia de haber vencido el curso, mi alma se lleno de felicidad, cumplí lo que deseaba, ¡llore nuevamente como un niño!, sin alimentos y con empeño lo logre, ojala que aquellos jóvenes de hoy y del mañana que tienen oportunidades de estudiar, ¡se dediquen con todas sus fuerzas! Y no desperdicien su tiempo y dinero. Es mi mejor deseo que siento para toda la juventud, sin excepción. Recuerdo que pensando así, caí desmayado por la debilidad, pero no falto una persona generosa que me había llevado al Hospital General, al despertar me sorprendí, porque...... ¡ me hallaba en una cama! Recibiendo un tratamiento. Después de varias horas el medico de turno me explico mi estado de salud y de la misma manera le comente mi situación. Fue una persona bastante comprensible y me colaboro en la medida de sus posibilidades, permanecí una semana en el hospital para restablecer mis condiciones físicas, ¡OH!, una mañana vi que la barba me creció bastante y decidí mantenerla porque me veía bien, una hora mas tarde el medico de turno me dio de alta, muy agradecido y satisfecho abandone el hospital rumbo a mi cuarto, una vez que llegue Don Timo me visito, se quedo muy sorprendido al enterarse de la situación en que me encontraba, me llamo la atención:

_ Joven Teodoro, ¿qué paso?, estas  pálido.

Estaba muy preocupado por no hacerle conocer mi problema económico, tenia razón, era como mi padre, si hubiese estado en su lugar seguramente hubiera actuado de la misma manera, pero al final tuvo que entender y le dije:

_ L e prometo don Timo que no volverá a ocurrir otra vez.

Por otro lado le comente sobre mis estudios:

_ Con relación a mis estudios, aprobé bastante bien el curso.....,

su rostro se torno de alegría y me respondió:

_ ¡Que alegría hijo, felicitaciones.....!

posteriormente se retiro porque tenia que regresar a sus actividades de trabajo, su esposa Doña Felipa me envió con su hijo Leonardo un plato, era mi preferido..... ¡ con un asado muy grande!, con su mirada inocente de niño me dijo:

_ Joven Teodoro, mi mama me envía esta comida para que te sirvas.

Sus palabras me hicieron recuerdo a mis hermanos, le agradecí:

_ Gracias Leonardito, de mi parte me lo reiteras a tu mamá, ¡ que riquísimo esta el plato!.

Luego decidí darme un autopremio de un descanso, había quedado muy dormido. Al día siguiente por la mañana con firmeza fui a trabajar lustrando calzados para ganarme mis pasajes, pasaron los días, pude juntar dinero y algunos regalos pequeños para mi familia.
Llego un día miércoles, me despedí de Don Timo y su familia solo por unas semanas, salí muy de prisa para alcanzar la movilidad, durante mi viaje me invadieron los recuerdos de felicidad y de tristeza, siempre recordaba a mi amigo Jimmy, tenia la esperanza que aun estaba con vida y minutos después quede dormido hasta que escuche un bullido, si ¡ ya habíamos llegado al centro minero!
Sentía felicidad, porque de mucho tiempo regresaba a reunirme con mi familia, la alegría hacia que camine de prisa, en el camino me encontré con varios de mis amigos, con quienes durante mi niñez compartí algunos momentos de felicidad en el mundo de los niños que es muy pasajero en nuestra vida. Nos abrasamos como si hubiese sido la ultima vez, al contrario era el inicio de una nueva etapa de vida, ya éramos personas bastante jóvenes, la diferencia, ya no jugábamos como niños, actuábamos como personas mayores, tuvimos una conversación bastante hermosa, ¡OH!, no podía creer..... ¡como habíamos crecido y cambiado!
Algunos de mis amigos ya habían formado sus propios hogares, sin embargo en sus miradas me decían que seguían siendo mis amigos. Así mismo comentamos de manera superficial temas con respecto a la situación del país y de algunos buenos recuerdos, poco después nos despedimos momentáneamente y quedamos en tener otra conversación mas tarde, llegue unos instantes después a mi casa, mis Padres y mis hermanos me recibieron bastante alegres, me dijeron:

_ Querido hijo, estábamos esperando tu llegada....!

con abrazos y besos a toda mi familia:

_ ¿Cómo están, mamá, papá......?, ¡ que grandes están mis queridos hermanitos, Maximiliano, Marcelino, ¡OH! Mi hermanita Florencia....., ¿cómo se están portando, ¡eh!?
Recibí una respuesta muy tímida de mis hermanos, con una voz suave:

_ Bien.

Existía un ambiente de felicidad en toda mi familia, era oportuno hacerles conocer sobre mis estudios, les comente a mis padres:

_ Vencí el año.....,

los rostros de felicidad se reflejaban en mis Padres, con lagrimas en los ojos me recomendaban:

_ Seguí, Seguí hijo, se que puedes, un día lo lograras.... ¡ felicidades hijito....!

por la tarde mi madre cocino un plato especial, mientras disfrutamos de la cena comentábamos todo lo sucedido durante el tiempo transcurrido, hasta que se hizo bastante tarde, a media noche mi padre se retiro de la mesa indicando:

__ Bueno, tengo que descansar mañana muy temprano me marchare a trabajar.

En verdad tenia que descansar, además se le veía muy cansado y observe que tenia el cabello totalmente emblanquecido. Por la mañana como de costumbre, mi Padre se levanto muy temprano para trabajar, aunque, no pude dejar que trabaje solo, mi deber era ayudarle.
Así pasaron los días y semanas, mi vacación lo dedique exclusivamente a mi familia, ese año pasamos otra Navidad, hasta que llego el día de retornar a la ciudad de La Paz para proseguir mis estudios, momentos de tristeza de alejarme nuevamente, pero tenia que ser realista, mis hermanos se pusieron muy tristes, ¡Si!, eran cosas de la vida, llego el momento de mi partida, nos despedimos con abrazos, besos y muchas recomendaciones, les decía:

_ Portéense bien y no se olviden de sus estudios, Marcelino, Maximiliano y Florencia....., pronto estaré de regreso para pasar las vacaciones....

los momentos tan duros se nos presentaba en la vida, había que seguir luchando con la esperanza de tener unos mejores días. Y poco a poco el campamento quedaba hacia atrás, la movilidad corría mientras existía en mi corazón el dolor, ¡mas preocupaciones!.
Las horas del viaje, me dejaban bastante fatigado, mientras el sol se ocultaba, poco después se podía observar el brillo de las estrellas a medida que llegaba la noche, minutos mas tarde había quedado dormido a mi llegada a la ciudad de La Paz sentí una mano sobre mi brazo, ¡si!, era el chofer, me hizo despertar con una sonrisa, se le veía una persona bastante bondadosa:

_ Joven, llegamos.

Le agradecí por su amabilidad:

_ Gracias señor.

Posteriormente me dirigí camino a mi cuarto, en el trayecto me halle con Doña Felipa y sus hijos que bajaban apresuradamente al centro de la ciudad, solo pudimos saludarnos al paso:

_ Doña Felipa, buenas noches, ¿ donde se van tan afanosos?.
_ Buenas noches, joven Teodoro nos vamos al punto de venta......, ¡hasta luego!.

Seguí mi rumbo caminando hasta llegar a mi destino, mas tarde por el agotamiento quede dormido.
Muy temprano al día siguiente, pude observar un día apacible, un cielo descubierto tan azul que parecía un océano y el hermoso Illimani con su manto blanco hacían un hermoso paisaje.
Pasaban los días, meses y lo único que tenia en mi mente era cumplir con mi objetivo deseado, a pesar de que tenia la necesidad de contar con mas dinero, mi situación fue muy desesperante, muchas veces me hizo pensar cosas negativas, el dinero que ganaba lustrando calzados ya no era suficiente para mis estudios, peor para mi alimentación, tuve que apretarme mas y mas el cinturón y me sentía débil cada día que pasaba. A mis Padres no podía exigirles mas, en medio de esa situación recuerdo bien que un día miércoles cuando ya no tenia material para lustrar calzados, después de mis clases a medio día sentado en un banco de la plaza Murillo esperaba que pasen las horas para retornar por la tarde a mis clases, tuve la fortuna de encontrarme dinero, mi alegría y desesperación por la suerte que tuve fue grande, lo primero que pensé fue en almorzar, me dirigí al mercado mas cercano, camine observando el plato que deseaba hasta que decidí, francamente después de que me serví, sentí que mis energías recuperaron, de pronto, me di cuenta que la persona que me había servido era una joven delgada, alta y su mirada decía algo, sonriente a cada instante....., había quedado solo en el lugar de venta. Se acerco la joven muy educadamente y me pregunto:

_ Joven una pregunta, ¿Hace tiempo empezó las clases en la Universidad?

Le respondí una serie de preguntas y Así nació nuestra amistad, muy amigable me invito otro plato de almuerzo mas un refresco, hasta que olvide la hora, recordé las clases y apresuradamente pedí la cuenta del primer consumo.

_ Señorita Verónica, la cuenta por favor.

Con una sonrisa amable me contesto:

_ No se preocupe Teodoro, es una gentileza de la caseta.

Era una invitación, de cualquier manera volví a insistir, pero la respuesta fue la misma:

_ No te preocupes, Teodoro....., usted es una buena persona, son muy pocos los jóvenes de hoy que tienen educación.

En la conversación me invito a una fiesta de matrimonio para el sábado venidero, tuve que aceptar por su amabilidad que me conmovió bastante.
Así pasaron los días, entre felicidad y tristeza, naturalmente llego el esperado sábado y debía cumplir con mi compromiso, me dirigí al puesto de venta de Verónica, en verdad quede sorprendido por su puntualidad, conversamos unos minutos y nos pusimos de acuerdo para dirigirnos al local del matrimonio, en el transcurso del camino, me comento el porque del abandono de sus estudios y otros problemas, todo eso me hizo pensar que muchos jóvenes, ¡ cuantos mas habrá en nuestra sociedad!, que no tienen posibilidades para seguir sus estudios.
Verdaderamente tuvo una increíble situación, sus padres murieron en un accidente, Verónica era una joven huérfana, no conocía a ningún familiar, su supervivencia desde su niñez hasta su juventud fue gracias a la Institución que la albergo.
Hablamos tanto que nos olvidamos de la fiesta, se desvaneció nuestro entusiasmo y cuando se hizo tarde tomamos la decisión de regresar a nuestros domicilios, la acompañe hasta su zona, quedamos de vernos en otra oportunidad y que talvez se nos presentaría una nueva fiesta, nos despedimos, en el camino me vinieron pensamientos y preguntas, ¡OH!., ¿ En que mundo tan inhumano vivimos?, ¿ Por qué tanta injusticia en la sociedad?.
Solo la corrupción y ambición política de este sistema busca la felicidad personal, dejando a su suerte a miles de niños huérfanos que ambulan por las calles, en sus momentos de hambre, tristeza y muchos otros problemas, tratan de olvidar su situación con bebidas alcohólicas, nuestros Gobernantes jamás pusieron una verdadera atención a nuestra niñez y juventud, solo se recuerdan para sus campañas electorales, con el fin de obtener mas votaciones, ojala que un día no muy lejano tengamos la conciencia definida de la forma en que somos engañados por los Gobiernos y que muy pronto tengamos justicia verdadera, imparcial, sin privilegios de estratos sociales.
Pasaron los días, semanas y nuestra amistad con Verónica fue muy buena y sana, pero por cuestiones de nuestras obligaciones de la vida cada día que pasaba nos fuimos alejando, la falta de tiempo nos tenia distanciados, mi trabajo tenia que ser constante, emparejado con mi estudio, sin el primero no podía contar con alimentación, sin embargo aun así me apretaba mas y mas la situación económica, mis ingresos eran insuficientes para vivir, tuve que pensar en buscar otro trabajo por las noches, no me importaba cual fuese, así se me ocurrió trabajar descargando trigo de los vagones de la estación de ferrocarriles, la situación me hizo pensar mil cosas hasta que planifique para el día siguiente, que muy temprano me dirigiría a la estación de ferrocarriles, esa noche no pude descansar, estaba muy preocupado por las cosas y problemas que se me presentaban diariamente en la vida.
Al día siguiente por la mañana, cuando el reloj marcaba las 6:00 a.m., escuche el cantar de los gallos, me vino a la cabeza mis clases y buscar el trabajo, apresuradamente prepare mi desayuno, luego muy deprisa me dirigí camino al ferrocarril, naturalmente por varios minutos hice las averiguaciones sobre la persona encargada con quien converse varios minutos, le suplique haciendo conocer mi situación y los resultados fueron bastantes alentadores, fui aceptado en el trabajo para descargar la carga de los vagones, la renumeración era de acuerdo a la cantidad de trabajo, esto generalmente por las tardes dos veces por semana, le quede muy agradecido y muy contento me dirigí a la Universidad.
Cuando creí que había solucionado gran parte de mis problemas, recuerdo que a mediados del mes de agosto recibí una carta de mi madre, quien muy preocupada me dio a conocer que mi padre se encontraba enfermo y que nuevamente la situación de mi familia era bastante critica, mi madre no contaba con recursos económicos, con el trabajo de palliri que realizaba apenas le alcanzaba para la alimentación de mi familia, pude comprenderla, con solo ver mi situación, me encontraba entre la pared y la espada, sin saber que decisión debía tomar, seguir con el estudio y el trabajo o regresar al campamento junto a mi familia para poder ayudar en el trabajo. Tome una decisión, a pesar de todo no debía dejar el estudio, era lo único que tenia para el futuro y el bienestar de toda mi familia y por otro lado me encontraba en la época de los exámenes finales, eso significaba que el próximo año me tocaría el cuarto curso, es decir el séptimo semestre, solo les tuve que mandar cartas y encomiendas pequeñas con un corazón muy grande y aprecio hacia mi familia, diciendo que mi padre se reponga de salud y al mismo tiempo les pedía a mi familia que me entiendan.
Pasaron días llenos de tristeza por las preocupaciones y como también el cansancio por el trabajo muy agotador, descargaba en forma manual entre dos y tres horas seguidas, generalmente llegaba al anochecer muy agotado, el invierno ¡como soplaba de la cordillera del Illimani! Y..... seguía estudiando aprovechando el alumbrado publico, pero me congelaba, mis piernas ni siquiera podía mover a pesar de que  los tenia bastante cubiertos, lo mas importante fue mi voluntad de seguir en ese camino, sin desmayar, puesto que estaba en mis manos toda la felicidad de mi familia.
Cada noche se hacia mas y mas monótona mi vida de estudio, el vecindario ya me conocía bastante, eso me hizo sentir mejor, la gente  del barrio me daba valor realizando comentarios positivos sin duda mi sacrificio en verdad tenia su precio.
Conocí en el sector a varios amigos estudiantes de primer año de la facultad de medicina, bueno, tuve que darme otro tiempo para poder explicarles algunas dudas, puesto que me hacia recuerdo a mis compañeros del primer curso, si, les entendía eran muy jóvenes y se encontraban preocupados por sus notas, dependía de ellos para aprobar o en cambio reprobar el curso, eso era muy preocupante para mi persona. Así pasaron los días, lleno de preocupaciones sobre mis estudios, mi familia y como también la de mis amigos.
Nuevamente había adelgazado bastante en esos días por la preocupación y la falta de alimentación, estaba bastante desnutrido y con la estatura de 1.80 que tenia parecía que me doblaba en dos, a la rápida observaba en el espejo mi barba bien tupida. Bueno, lo mas importante fue que nuevamente aprobé el curso, llore de felicidad por los momentos difíciles, que pase, como el hambre, la falta de dinero, la falta de tiempo para mis estudios, las noches sin poder dormir por las preocupaciones de mi familia, quise gritar a toda la juventud del mundo para que estudie y no desaprovechen su oportunidad y decirles que todo sacrificio tiene su recompensa.
Pasaron los dos semestres, retorne al campamento minero perdiendo el trabajo que conseguí, prácticamente mi familia significaba mucho y me encontré con una noticia muy lamentable, mi padre se hallaba bastante delicado de salud, mi madre por la preocupación estaba muy delgada, me puse a pensar, “ ¿Qué es todo esto.....?”
Era una vida llena de amargura, esa vida parecía no tener ningún sentido, solo la esperanza de ser un día Profesional me daba aliento para seguir viviendo. Semana que pasaba, mi padre fue empeorando, la preocupación crecía en nuestro hogar, los medicamentos y el tratamiento no fueron suficientes, pese a que hicimos todo lo posible, mis hermanos menores también empezaron a trabajar junto conmigo día y noche.
La situación que pasamos fue muy horrible, recuerdo aun los calzados de mis hermanos muy viejos, abiertos y sus pantalones bastante descoloridos, lleno de parches, por otro lado mi padre agonizaba entre la vida y la muerte sin medicamentos, mi madre lloraba amargamente por la enfermedad de mi padre, tuvimos que pedir colaboración de mis vecinos, amigos y el Sindicato, pero todo eso no fue suficiente, necesitaba mas atención, hicimos todo lo que estaba al alcance de nuestras manos. Hasta que un día, exactamente a la una y veinte de la mañana un 23 de diciembre mi padre falleció, sufrió bastante antes de morir, para mi familia su partida fue como si el sol se estuviese ocultando para siempre, porque ¡Nunca mas tendríamos un Padre!, las lagrimas rodaron por mis mejillas y mis hermanos gritaban, diciendo, ¡Papá, papito....!, pero no respondió mas, ese día la nieve cayo espesa como al darle su adiós, en realidad no recuerdo algunos momentos, tenia la mente bastante confundida, llena de amargura, por otra parte mi madre había caído desmayada por varias oportunidades, solo llanto se podía escuchar aquella noche. Sin, embargo no puedo olvidar a las personas que nos colaboraron en diferentes formas, aun les quedo muy agradecido.
Fueron muchas horas de velorio hasta que llego el momento del sepelio, una multitud de gente bastante humilde estuvo presente para dar el adiós a mi Padre, amigo, compañero, mientras la nieve caía seguido, le dimos el adiós a  mi Padre, después de unos instantes mas sacaron el ataúd del cuarto y luego lo llevaron en los hombros, si, fueron los momentos mas tristes que había conocido en el transcurso de mi vida, me preguntaba,
“ ¿Veré peores cosas....?”. a cada instante oía el murmullo de la gente, el llanto y grito de mi madre, las lagrimas me caían mas y mas, perdí a mi padre para siempre y la responsabilidad que me dejo desde entonces con mi familia era grande, tuve que tomar su lugar, velar por el futuro de mi madre y mi hermanos.
Cuando llegamos al cementerio, vi una fosa que estaba lista, mi madre quiso ver a mi padre por ultima vez, la gente no lo acepto, solo le dio un adiós, uno de los amigos de mi padre dijo:

_ Que el  hijo mayor diga algunas palabras.

Me acerque con los ojos humedecidos, los sentía pesados y la cabeza me reventaba, solo pude decir estas palabras:

_ Padre, te prometo que cumpliré con tus deseos y no olvidare a mi madre y mis hermanos....., un día no muy lejano serán felices, me hubiese gustado que estés con nosotros un poco mas, para compartir la felicidad, Padre......, estoy seguro que en las eternidades nos estarás esperando, adiós, solo por una temporada.....

apretando mis manos caí de rodillas, sin poder evitar mis lagrimas que corrían sobre mis mejillas, solo podía escuchar los gritos de mi madre y mis hermanos, de pronto escuche el ruido de las palas, después de sepultarlo la nieve lo cubrió de color blanco rápidamente, como un molino de harina y me quede con mis recuerdos de niñez y juventud junto a mi padre que me dio una educación, amor y su ejemplo de humildad, en seguida recibimos los sentidos pésames, bueno, las costumbres desde nuestros abuelos, generalmente se da un abrazo al doliente. Mi corazón sentía un dolor que jamás paso, si, perder un ser querido había sido tan desastroso, horrible, insoportable, levante la cabeza mirando al cielo y dije ¡OH Dios mío!, dame valor para que sea mas fuerte, ¡ayúdame en mis momentos de debilidad!.
Esa noche después que llegamos a casa, mi madre con la pena se dejo llevar por la bebida, la entendí, estaba pasando momentos muy difíciles, cerca a la media noche mis hermanos y mi madre se quedaron muy dormidos, yo me quede pensativo, como hijo mayor tenia que velar por mi familia, buscar su felicidad, decidí llevar a toda mi familia a la ciudad de La Paz, mas que todo por la salud de mi madre, las horas pasaron esa noche y el sueño me venció, así quede dormido al amanecer.
El 25 de diciembre, en las primeras horas escuche el cantar de los niños, si, eran villancicos que se dirigían hacia la iglesia, afuera existía una gran felicidad por la Navidad, la nieve espesa seguía cayendo, pero a los niños no les preocupaba el tiempo y jugaban con sus nuevos juguetes, también observe niños pobres, de origen muy humilde que miraban con tristeza, con el tiempo esto se ha convertido en un mercantilismo de productos porque solo se benefician las empresas que producen juguetes y los mas pobres, especialmente los niños, pasamos como el peor día y esa navidad fue la peor.
Mientras estaba observando por la ventana, mi madre se había levantado de la cama, inmediatamente conversamos de todo lo sucedido, sin perder tiempo le explique:

_ Mami, he estado pensando por la noche con bastante madurez, la decisión que saque es de abandonar el campamento, debemos “mudarnos a la ciudad de La Paz”.

Mi madre estaba bastante confundida por la muerte de mi padre y me contesto:

_ No puedo hijo, seguiré trabajando como palliri para mantener a tus hermanos....

le hice ver como vivíamos en el campamento minero, en una casa rustica, sin luz, ubicada a la orilla del rió, tuve que convencer a mi madre, fueron muchas horas de conversación y discusión hasta que acepto, por mis hermanos menores. Fue una gran alegría el viaje para ellos, tuve que aprovechar el dinero que se nos entrego como una ayuda de parte del sindicato Minero, según mis cálculos con esa cantidad, se podía vivir dos meses, era la única manera de salir del centro minero además era necesario para mi madre, para que olvidara los recuerdos  que dejo mi madre en esa casa, pasaron tres días, fuimos a dejar flores en la tumba de mi padre, “haciéndole la promesa de volver muy pronto”.
A fines del mes de diciembre, por la mañana cargamos las cosas a un camión que nos llevo rumbo a la ciudad  de La Paz, mi madre nunca tuvo la oportunidad de conocer la ciudad y peor mis hermanos, empezamos el viaje, a medida que el camino corría, dejaba atrás el campamento, solo observamos la cumbre alta y bastante nevada, en mi mente repetía y repetía, “Padre, te prometo que regresare por ti, no te dejare solo en estas montañas”.
“ Que maravilloso hubiese sido estar con mi padre, así, viajando toda la familia completa”. Tuve que pensar con la cabeza y no con el corazón, tenia que comprender la vida y el destino, en todo el transcurso del camino no comentamos ni una palabra, solo existía miradas muy preocupadas y el tiempo estaba muy malo, se sentía frió, hora tras hora, hasta que al atardecer el sol se oculto y poco a poco salieron las estrellas iluminando el firmamento, el camión continuo su recorrido hasta que pudimos observar la iluminación de la ciudad, mi madre y mis hermanos se sorprendieron al ver la magnitud de la iluminación, eso me hizo recuerdo a la primera vez que llegue junto con mi padre, después llegamos a la Ceja del Alto, era el lugar mas adecuado para observar la ciudad, un panorama bastante grande y sorprendente para mi familia, el camión seguía y le indique al conductor:

_ Maestro, por favor por esta dirección....

se veía muy agotado el conductor, por la distancia y las horas del viaje y nos contesto:

_ Me indican el lugar.....

era las 21:00 p.m. horas cuando llegamos a nuestro destino, me sentía bastante preocupado, sin embargo las cosas que descargamos fueron muy pocas, por otro lado necesariamente tuve que conversar con los dueños:

_ Buenas noches Don Timo, ¿cómo esta Doña Felipa?, buenas noches.

Muy impresionados al verme con la ropa de color negro y el rostro lleno de tristeza, preguntaron:

_ Buenas noches joven Teodoro, ¿qué paso....?

les hice conocer la muerte de mi padre, francamente quedaron conmovidos y me contestaron:

_ ¿ Por que no nos avisaste joven Teodoro?,.... ¡Que pena, era una persona muy buena!...

posteriormente le suplique sobre el cuarto y el alquiler, diciendo:

_ Don Timo, quiero pedirle un favor....., nos vinimos mi madre y mis hermanos, el alquiler le pagare puntualmente y no se preocupe de mis hermanos menores ellos no le darán dolores de cabeza.

No se puso a pensar, nos dio una respuesta alentadora:

_ Teodoro, no te preocupes, pueden vivir toda tu familia y no estoy molesto, tu padre fue mi mejor amigo....

fue una persona generosa porque comprendió nuestra situación dolorosa que estábamos pasando esos momentos y le replique:

_ Muchas gracias, don Timo, gracias Doña Felicidad...., mi madre y mis hermanos están afuera esperándome les presentare....

les hice pasar a la casa y tuvimos una conversación llena de tristeza y lagrimas sobre la muerte de mi padre, luego su esposa le prometió ayudarle a mi madre llevándola a vender desayuno y almuerzo, verdaderamente fue una gran sorpresa, después que conversamos unos instantes, Don Timo y su esposa se fueron a descansar, nosotros también nos sentíamos muy cansados, pero con la esperanza de tener un futuro mejor.
Pasaron varias semanas, mi madre consiguió un puesto independiente en la calle para la venta de comida y al mismo tiempo mis hermanos menores se turnaban para colaborarle, sin descuidar sus estudios. Mis estudios en la universidad, las practicas en el Hospital General, eran cada día mas exigentes, el dinero que ganaba por lustrar calzados no era suficiente, tenia deseos de trabajar en otro lugar, lamentablemente no me permitía el tiempo. En los días y semanas que pase haciendo practicas en el hospital, muchos pacientes me decían, doctor, si, aun recuerdo la primera vez que me dijeron doctor, pensaba que era una broma, pero con el tiempo me fui acostumbrando y me sentía muy feliz, porque me faltaba muy poco para la culminación de mis estudios, si.... ese día ¡ como esperaba!
Desde que mi familia se traslado a la ciudad, mi vida cambio, mi madre para mi llegada de la facultad me hacia esperar almuerzo y cena bien envuelto en una frazada, eso me impulso con mas ganas a seguir estudiando, se acerco los exámenes finales de ese año, seguí y seguí con toda las fuerzas de mi alma, muchas veces mi madre se preocupaba por la forma que estudiaba sin descanso hasta altas horas de la noche e incluso amanecía seguido en la calle, de la misma manera me di tiempo en el barrio para poder atender con primeros auxilios, eso lo hice sin pretensiones lucrativas, generalmente eran personas de recursos muy bajos, solo se compraban las recetas.
A mi madre con el correr del tiempo la veía bastante contenta, porque ya se acercaba la conclusión de mis estudios, a medida que el tiempo paso las practicas fueron mas seguidas y sentía bastante confianza y seguridad, recuerdo bien que los médicos de turno, se quedaban sorprendidos por la asimilación y vocación profunda que demostraba, por mi paciencia y dedicación. Hasta que llego la conclusión del octavo semestre, eso significaba el cuarto año, para mi sorpresa recibí una invitación de trabajo en una Clínica particular, por un docente bastante prestigioso, era medico cirujano, esa oferta en verdad me cayo como un balde de agua sobre la cabeza, parecía un sueño, pero fue una realidad, me sentía como nunca lleno de satisfacción, acepte la propuesta del trabajo lleno de emoción, hicimos algunos intercambios de ideas sobre el campo de la profesión que nos incumbía a ambos, sinceramente le quede muy agradecido por confiar en mi persona.
Prácticamente mi familia, ya no hacia mucho esfuerzo en cuanto al trabajo y por la falta de tiempo deje de lustrar calzados, porque considerábamos que contábamos con ingresos para poder sobrevivir, con el correr de los Díaz mi tiempo se fue limitando para poder conversar con mi familia, mis estudios, la Auxilia turra de Cátedra, el trabajo en la Clínica, la colaboración a las personas del barrio, todo eso me ocupo muchas horas del día y la noche, obviamente todo ese sacrificio me dio frutos bastante alentadores para mi carrera profesional, empecé a conocer muchas personas de todo estrato social, participe en varias reuniones de colegas médicos y otros acontecimientos, en realidad mucha gente recién empezó a estrechar mi mano con una sonrisa, muchas veces pensaba “ De no conseguir esta mi profesión, estoy muy seguro que no me estrecharían la mano, al contrario hubiese recibido desprecio como cuando era niño y me rechazaban hasta hace poco”, a pesar de todo lo sucedido continué con mis estudios y tenia en mente conseguir una beca para estar entre los mejores médicos, así paso otro invierno y faltaba poco tiempo para concluir mi ultimo año de estudio, me sentía ansioso y por otra parte recibí felicitaciones de mis compañeros y amigos por el esfuerzo, interés y constancia que tuve en el estudio.
Un día en la clínica,..... conocí a un señor también medico cirujano bastante amable, era de Nacionalidad Sueca y me comento sobre la visita turística a Bolivia, sin embargo, al momento de despedirnos me invito al Hotel en que estaba hospedado junto a su familia, acepte su invitación para el día siguiente, claro que no me descuidaba de mis estudios, al contrario el trabajo y el estudio siempre estaban juntos como siempre, mi madre cada día que pasaba se sentía mas y mas feliz y siempre me decía:

_ Teodoro si tu Padre hubiera vivido, estaría muy orgulloso....

¡ Como es el destino de la vida!, “ uno no sabe cuando dejara de existir” , como hijo, cuanto me hubiese gustado que mi padre nos siga acompañando.
¡ OH, mi padre!, me enseño muchas cosas buenas que hoy me sirven en la vida diaria. Seguí con mis estudios, tenia que aprobar el ultimo curso que me quedaba y luego mi otra meta, era buscar una beca en el exterior para especializarme, mis deseos eran grandes pero valían la pena conseguirlos.
Al día siguiente por la tarde, me dirigí al hotel que se situaba en el centro de la ciudad, tenia anotada en mi agenda la numeración del apartamento, la recepcionista consulto con mi nuevo amigo y me indico el numero de piso, una vez que llegue toque la puerta y de pronto me atendió una joven muy simpática, me pregunto:

_ ¿ A quien buscaba, Señor?

Con un tono extranjero y muy lento la pronunciación del castellano, en ese momento pensé que era alguna amistad del amigo que recibí la invitación, bueno, tuve que explicarle de la misma forma, muy lentamente:

_ Busco al Doctor Harry Palme, me invito para hoy.

Entendió y me contesto:

_ Pase por favor, tome asiento, enseguida le atiende mi Padre.

Quede sorprendido cuando escuche la palabra, “mi Padre”, no sabia que tenia una hija tan joven y hermosa, pocos segundos después, escuche voces del amigo Sueco y su esposa, al verme le causo alegría, estrecho mi mano muy fuerte y me abrazo, enseguida llamo a su esposa e hija y me las presento. ¡Era una hermosa familia! Demostraban ser bastante unidos:

_ Señora un gusto de conocerla, como esta señorita un gusto de conocerla.

Inmediatamente el amigo sueco con una voz firme me dijo:

_ ¡Que bueno que viniste amigo Teodoro!, porque hoy es el cumpleaños de mi esposa.

En medio de la conversación el amigo sueco me pregunto:

_ Amigo Teodoro, un güisqui o un vodka.

Tímido y sencillo le respondí:

_ Por favor,  un refresco.

Mi amigo sueco sorprendido repitió:

_ Refresco, refresco esta bien, entonces dos refrescos,

empezamos a conversar y me hicieron varias preguntas sobre los paisajes, montañas, costumbres y otros, era una familia bastante buena y muy unida, llegamos a tener una sincera amistad como amigos, la conversación duro hasta las 19:00 de la noche y se levanto mi amigo sueco y me dijo:

_ Querido amigo, nos vamos a festejar el cumpleaños de mi esposa, yo invito y no te preocupes.

En ese momento no me dio oportunidad de poder hablar, fuimos rumbo a un local bastante lujoso, dijeron que días antes ya habían reservado una mesa, recuerdo que la joven muchacha me miraba a cada momento con una sonrisa y me puse bastante nervioso, brindamos el cumpleaños con un champán y continuamos con los comentarios, pasamos varios minutos de alegrías y naturalmente había música bastante alegre, empezamos a bailar y de pronto escuche una música muy romántica, la joven me invito a bailar, sus padres me miraron muy sonrientes, tuve que aceptar pese a que no sabia bailar música romántica, su primera pregunta de la joven en la pista fue:

_ ¿Teodoro, tienes novia?.

Le respondí con sinceridad:

_ No me gusta jugar con sentimientos, ni dañar a nadie, hasta el momento estoy solo,

con una voz muy romántica me respondió:

_ Teodoro, estoy enamorada de ti.....

como todos los padres, decían que le deseaban la mejor felicidad. Me preguntaron sobre mi familia, les comente toda la verdad y era una oportunidad para que conozcan a mi familia, sin embargo no aceptaron mi invitación, pero Jovanna dijo:

_ Por favor, déjenme conocer a su familia de Teodoro....

A insistencia de Jovanna sus padres aceptaron con la condición de una recomendación:

_ La dejare en sus manos Teodoro, para que la cuide.

Acepte muy complacido a mi amigo sueco y le respondí:

_ No se preocupe, ¡ la cuidare!.

Jovanna, conoció a mi familia, nuestras costumbres y muchas otras cosas y uno de los aspectos mas hermosos, fue que se entendió bastante bien con mi madre y mis hermanos, entonces me dijo:

_ Teodoro, me agrada tu familia bastante.....

Jovanna estaba segura de que me amaba, pasamos momentos muy maravillosos, mi familia estaba contenta porque era una joven amable y comprensible. Los días se hicieron cortos, hasta que llego el día de su retorno a su País, llegue a pensar que todo terminaría ahí, mis nervios eran tan fuertes que no podía controlar y el reloj comenzó a girar mas rápido, mi amigo sueco y su familia me invitaron a compartir unos platos antes de su partida, eso significaba una despedida de amigos, la tristeza se veía en los ojos de Jovanna, como al decir que quería quedarse en Bolivia, después mi amigo sueco, textualmente con estas palabras me dijo:

“ Mi hija......, me comento que están enamorados y desean casarse”, ¿ Es verdad, Teodoro? ......

En verdad, esa pregunta me sorprendió puesto que Jovanna, no me dijo nada sobre eso, lo primero que hice fue mirarla y recibí una respuesta con una sonrisa, tuve que responder a mi amigo sueco:

_ Si, es verdad que deseo casarme con Jovanna.....

al escuchar mis palabras con toda sinceridad, el amigo sueco me respondió:

_ Mira Teodoro, termina tus estudios y luego te casas con mi hija, pero el día de hoy quiero que hagan su compromiso, porque no quiero romper el corazón de mi hija.

Esas palabras me dieron fuerzas, porque no terminaba nuestro amor, hicimos el compromiso. Llego el momento de su partida, el anuncio para el vuelo se escuchaba a cada instante, con un abrazo me despedí de mi amigo sueco y su esposa, sabiendo que un día nos volveríamos a encontrar. Y cuando llego el abrazo de despedida con Jovanna, fueron momentos tristes, pero me indico:

_ Te enviare cartas, Teodoro “ te amo mucho”.

Tenia anotado el numero telefónico, la dirección de su domicilio en Suecia, también recibí una invitación de parte de sus padres, llego la hora del adiós, un hasta pronto y se dirigieron hacia el avión. Después de unos instantes vi perderse como un punto en el espacio el avión, si, tuve que registrarme no me quedaba otra alternativa, solo a continuar con mis estudios y no descuidarme, ser mas fuerte en todas mis actitudes y decisiones de la vida diaria.
Todos los días pasaba por mi mente los recuerdos con Jovanna, hice todo lo posible de alejarme de esos recuerdos, pensando que tan solo fue un sueño, era una joven de un País tan lejano, decidí dedicarme a mi familia, mis dos hermanos varones necesitaban una orientación de la vida y como hermano mayor de todo corazón les comentaba los problemas de la vida que se presentarían en su camino.
El estudio en la facultad era mas intenso y exigente, debido a la graduación muy pocos compañeros componíamos el ultimo curso, parecía una carrera de coches, nadie quería quedarse al ultimo, todos estudiaban muy duro, pasaron los días, se aproximaba el mes de noviembre, según la tradición el 1° y el 2° de ese mes se recuerda el día de los difuntos, mi madre y mis hermanos decidieron viajar al campamento minero para hacer rezar en memoria de mi padre, durante una semana se prepararon para llevar todo lo necesario.
Un 28 de octubre, partieron al campamento minero toda mi familia, estaban muy felices, ese dia fui a despedirlos, el trabajo y mi estudio me impedían acompañarlos, pero había decidido viajar una vez concluido mis estudios, mis hermanos y mi madre se fueron con la esperanza de regresar muy pronto.
Pero....., jamás se a cumplido, solo me quedo como recuerdo sus sonrisas; después de una semana, me llego una carta del campamento minero, decía que mi madre y mis hermanos fallecieron en un vuelco de camión poco antes de llegar a su destino y que sus cuerpos ya fueron enterrados, en ese momento me parecía un sueño, no pude creer, lo primero que hice fue hacer conocer al Director de la Clínica mi problema, para que me otorgue un permiso por tres días, luego a Don Timo y su esposa les comente lo sucedido y porque mi viaje era bastante urgente, me dirigí muy temprano al campamento, no podía creer, mis pensamientos me volvían loco por lo sucedido, mis lagrimas caían por mis mejillas, todos los pasajeros de la movilidad me miraban con curiosidad.
Mi desesperación fue tan grande para llegar y saber la verdad, porque aun no podía creer, fueron varias horas de viaje, a las 16: 00 de la tarde llegamos al campamento minero, apresuradamente me dirigí en busca de amigos, averigüe lo sucedido, ¡ tan mala fue la noticia!, que me afirmaron el fallecimiento de toda mi familia, al saber aquello.... grite y grite como un loco, no podía contenerme, varios de mis amigos me acompañaron al lugar donde yacían sus cuerpos, los encontré a lado de mi padre, llore y grite.... ¿ ¡ por que me dejaron!?, arañe la tierra..... ya no quería vivir, varias veces en ese momento quise quitarme la vida, no tenia sentido seguir viviendo así.... me había quedado solo.
Cuando empezaba a oscurecer, la lluvia caía como si se estuviera despidiendo con un adiós de lagrimas toda mi familia, no quería moverme del lugar, me había empapado con el lodo toda mi ropa, llore hasta que perdí la noción del tiempo, después me di cuenta de que estábamos de regreso al campamento, a mis amigos les converse:

_ José, Cristóbal, Marcelo....., quiero pedirles que me acompañen esta noche, quiero servirme algo de bebida...., ustedes me comprenden.

Toda esa noche me había embriagado hasta caer como un saco de papa al suelo, mientras mis amigos amanecieron dormidos en las sillas, de pronto, escuchamos una voz que nos pedía que abandonemos el local, la cabeza me reventaba de dolor, el sol ya había penetrado por la ventanas, mis amigos me hicieron conocer que se retiraban:

_ Teodoro, nosotros nos vamos por motivos de trabajo......, cuídate amigo.

Comprendí a mis amigos:

_ Gracias amigos, por acompañarme.... otro día estaremos compartiendo......

había quedado solo, después de algunos minutos me dirigí hacia el cementerio, rece varias veces y les prometí que no les olvidaría en esas montañas y luego no me quedo mas que despedirme de mi familia hasta otra oportunidad, me aleje lleno de tristeza había quedado huérfano, no tenia ningún familiar.
Una vez que partió la movilidad, me fui con los recuerdos de sus ultimas sonrisas, no quería saber nada, ni siquiera del estudio por la perdida de mis seres queridos, hasta llegue a odiar la vida, las lagrimas no podía contener, me caían mas y mas hasta que quede muy dormido por el cansancio del día anterior, antes de llegar desperté asustado, me fije por la ventana.... ingresamos a la ciudad, sin embargo, tenia en el pensamiento quitarme la vida por la noche dejando una carta, seguí pensando en el transcurso del camino hacia mi cuarto, no quería la vida, ¡           Odiaba con todas mis fuerzas!.Una vez que llegue a mi cuarto, converse con Don Timo y su esposa...., ¡ que momentos llenos de amargura!, no quisiera que nadie pase esos instantes tan difíciles cuando se pierde a la familia, tal vez algunos entiendan y otros no lleguen a comprender, las horas habían pasado, Don Timo y su esposa llenos de tristeza se retiraron hacia su cuarto, yo me quede con los recuerdos, “ no podía seguir viviendo de esa manera, sin tener a nadie”. Finalmente decidí no vivir mas, me puse a escribir una carta explicando mi decisión para quitarme la vida.
Mientras escribía la carta, escuche que alguien tocaba la puerta, tuve que atender y me encontré nuevamente con Don Timo, quien me dijo:

_ Joven Teodoro, el cartero del correo trajo una carta ayer....

_ profundamente le agradecí:

_ Gracias, gracias don Timo....

nuevamente asegure la puerta, casualmente mire el sobre, era una carta que me envió Jovanna, no esperaba recibir después de tanto tiempo, empecé a leer muy detenidamente, hasta que llegue a un punto donde me decía: “me encuentro muy feliz, porque espero un bebe, Teodoro eres el Padre.....”, no podía creer, y en otra parte decía “estaré dentro de cuatro meses en La Paz”, en realidad no podía creer, parecía un sueño, toda esa noche analice que debía hacer......, entonces decidí lo siguiente; seguir estudiando, ya que podía ayudar a muchas familias pobres....., esa decisión tome definitivamente.
Pasaron los días, semanas difíciles de poder aceptar todo lo que me sucedió, tuve que ser bastante fuerte ya que muchas veces quería dejarme llevar por los sentimientos de mi familia, la única forma de poder controlarme, era regresando por la noche a mi cuarto para descansar y durante el día pasaba en el trabajo y la facultad, en cuanto a mis exámenes de estudio me fue bastante bien y solo me faltaban las pruebas finales, estaba muy desesperado para que concluya ese tiempo.
Llego los exámenes finales, me esforcé y después de unos días, supe con exactitud que aprobé y concluí con mis estudios, me faltaba tramitar mis papeles para poder obtener mi documentación de la Universidad, en verdad no sentía plena felicidad, mis aspiraciones estaban en el suelo, me sentía lleno de tristeza a pesar de que tenia que llegar en unos días mas Jovanna, pero eso no cambiaba mi sentimiento.
Varios de mis compañeros hicieron fiestas con motivo de la conclusión de sus estudios, recibí invitaciones pero no fui, porque sentía tristeza, soledad y recuerdos llenos de amargura, que mi vida de estudiante con esperanza en días mejores que al final no tenia ningún sentido, me esforcé por mi familia y ellos se fueron antes que concluyera, entonces....., ¿ Que iba a festejar....?
Una mañana, muy apresurado me dirigía al centro de la Ciudad, de pronto se presento Jovanna en la puerta, ¡OH! no podía creer, un bebe en sus brazos, se me acerco, me beso y con el mismo acento que la conocí sonriente me dijo:

_ Teodoro, el es nuestro hijo!

Lo abrace y sentí algo muy especial, inmediatamente les lleve a una pensión, le comente todo lo sucedido y lo único que Jovanna me repetía era:

_ Lo siento, Teodoro.

Ambos comentamos todo lo que nos sucedió, los comentarios fueron bastante minuciosos y por ultimo quedamos en mudarnos a Suecia, muy contentos ambos durante casi un mes preparamos el viaje, era una joven bastante buena, una vez que tuvimos listo los pasajes y mis documentos llego el día para despedirme de Don Timo y su familia:

_ Don Timo, doña Felipa, de veras les quedo muy agradecido por su colaboración y el apoyo recibido de parte de ustedes y su familia, durante los momentos mas difíciles de mi vida......, no me olvidare les enviare cartas y otras cosas....., adiós don Timo, adiós doña Felipa, cuídense.

Muy contentos me desearon lo mejor y posteriormente nos despedimos con abrazos muy fuertes y partimos rumbo al aeropuerto del Alto de La Paz.

Durante el viaje conocí hermosos lugares, fue la primera vez que viajaba en avión, en el momento que hizo su despegue me sentí muy mal, parecía que todo mi organismo se iba a salir, pero poco a poco me sentí mejor, fueron varios días de viaje y aun los recuerdos de mi familia venían a mis pensamientos, no podía evitarlo, había momentos que pensaba en regresar a mi País ¡A mi       Bolivia, tan querida!, pero tuve que ser fuerte, pensando en mi futura familia.
El día que llegamos a nuestro destino, recuerdo el anuncio que decía que nos aseguremos los cinturones, Jovanna me dijo:

_ Y a llegamos Teodoro.

Mire por la ventana una impresionante ciudad y comente:

¡ OH!, ¡ Que hermosa ciudad!.

Nunca me imagine que era tan grande, en verdad era otro mundo muy diferente, Jovanna me dijo:

_ Teodoro, me comunique por teléfono con mis padres, nos esperan en el aeropuerto.

Quede muy admirado por el lujo y el  diseño de su aeropuerto, estaba muy nervioso, nos encontramos con sus padres, fueron momentos de abrazos, de bienvenida y felicidad. Me dieron un tratamiento como a un hijo, me enseñaron todo lo necesario de su pais, el idioma, costumbres, etc...... y rápidamente se realizo nuestra boda, ya tenia mi familia, un hermoso hijo y unos suegros bastante buenos, eran como mis padres, especialmente mi suegro, me enseño toda su experiencia de medico cirujano, compartimos horas tras horas, por otro lado continué con mis estudios de especialización.
Recuerdo que pasaron varios años, ya tenia una familia completa, naturalmente mis suegros se veían bastante felices por los nietos, de la misma manera como padres nos sentíamos orgullosos y nos llegamos a amar mucho, con el transcurso de los años sin que me diera cuenta, ya tenia la edad bastante avanzada, la barba y el cabello de color blanco, ¡ OH! Jovanna...., si, también cambio el color de su cabello, mis suegros, por el destino de la vida fallecieron por su avanzada edad.
El dia que conversamos toda mi familia a la hora de la cena sobre mi nacionalidad Boliviana, mis hijos insistieron en conocer el lugar donde descansaban mis padres y hermanos.
Sin embargo, lo mas esperado por mucho tiempo había llegado, el día de estar nuevamente en estas montañas nevadas y frías, donde los cuerpos de mis padres y hermanos descansan en paz... no podía olvidar la promesa que hice a toda mi familia.... pero..., ya no soy el joven con energías de hace años, me siento muy débil, estoy enfermo desde hace mucho tiempo, hago los últimos esfuerzos que me quedan para dirigirme a toda la juventud de mi País y el mundo entero, sin fronteras de distinción de razas, religiones, color y estrato social, pensando en que siempre la juventud sea sana y fuerte, que se aleje de las pandillas juveniles, prostitucion, tabaco, alcoholismo, drogadicción etc.... porque se, que si uno se esfuerza, ¡ Logra el triunfo!, ¡ La recompensa!.
Ahora retornamos a la ciudad de La Paz, la nieve empieza a cubrir de blanco las flores, me voy con la esperanza de que un día no muy lejano estaré nuevamente con mis padres, hermanos y mi familia por las eternidades y las eternidades.......


FIN




















































MAR ADENTRO

Mar adentro, Mar adentro
Y en la irrealidad del fondo
donde se cumplen los sueños
se juntan dos voluntades
para cumplir un deseo
tu mirada y mi mirada
como un eco repitiendo sin palabras
mas adentro, mas adentro
hasta el mas allá del todo
por la sangre y por los huesos
pero me despierto siempre
y siempre quiero estar muerto
para seguir con mi boca
enredado en tus cabellos.

























































































1 comentario:

  1. una de las mejores obras leidas y que realidad tan dura la que pasa teodoro todos deberiamos de ser teodoros

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